Proyecto

Ponen a punto el oleoducto de los 100 mil barriles hacia Chile

Oldelval encabeza la revisión y el mantenimiento de una ruta fundamental para la producción de shale oil. Se trata de la apuesta a un escenario creciente. Del lado chileno se requieren inversiones, que se están demorando, para completar el proyecto.

POR CAMILO CIRUZZI - Especial

Finalmente, con una demora de poco menos de seis meses, comenzaron los trabajos de revisión estructural y mantenimiento del Oleoducto Transandino Argentino SA (Otasa), con el fin de dejarlo operativo ante un eventual excedente de petróleo de la cuenca neuquina. La empresa que tiene el contrato para hacer el trabajo es Oldelval, que ya opera los ductos que unen la Cuenca Neuquina con el Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires.

El ducto dejó de estar operativo en 2006, y si bien no hay por el momento un excedente de crudo liviano para exportar en gran volumen, se mantiene la idea primigenia de preparar el terreno para hacerlo hacia el mercado asiático vía Chile.

Los trabajos a cargo de Oldelval comenzaron a fines de noviembre, y si bien el plazo de entrega del segmento argentino del ducto, entre Puesto Hernández y la frontera con Chile, es de ocho meses, según se estimó en la última Mesa de Vaca Muerta realizada en junio de 2019, se especula que podrían extenderse un poco más y estar listo a fin de año.

El Oleoducto Trasandino entró en funcionamiento en los 90 y sus accionistas son Enap (36,25%), YPF (36%) y Unocal (27,75%). Conecta los yacimientos argentinos de petróleo de Neuquén con la Refinería Bío Bío, en Chile. El objetivo de la obra en ambos lados de la frontera es abastecer a esa refinería y exportar valor agregado al mercado asiático.

A diferencia de los gasoductos que están casi al límite de su capacidad, los oleoductos tienen aún una cuota de capacidad que no pone en riesgo la operación.

Sin embargo, a pesar del momento crítico derivado de la inestabilidad macroeconómica del país, las operadoras, principalmente YPF, trabajan para un escenario futuro promisorio. Además de la empresa nacional, las principales operadoras de la cuenca comenzaron a principios de 2019 a reorientar sus inversiones hacia la producción de crudo. El resultado es que la Cuenca Neuquina, gracias a Vaca Muerta, produjo más de 25.000 metros cúbicos de petróleo por día (160.000 barriles) a fines del año pasado y, según fuentes gubernamentales, “con el marco adecuado esa producción podría pegar un salto enorme en muy corto tiempo y hay que estar preparados”.

Las refinerías, en general, se encuentran utilizadas en un 80% de su capacidad, con lo cual aún hay margen para procesar crudo en el país. “Supieron tener más utilización, por encima del 85%”, dijo el analista José Luis Sureda.

Por lo pronto, Oldelval comenzó la tareas de revisión de la integridad del ducto y de las tres estaciones de bombeo que hay del lado argentino. Esta semana terminaron de pasar un scraper de limpieza (un dispositivo que controla el estado e integridad de los ductos y las juntas).

Tal como se preveía, no hubo sorpresas y la estructura de 16 pulgadas de diámetro está bien conservada a pesar de no haber sido usada desde 2006. “El problema va a ser del lado chileno, que pertenece a Enap”, confió una fuente gubernamental, quien agregó: “Las condiciones del otro lado no son tan buenas y requieren una inversión importante que no se está haciendo o viene demorada”.

El ducto puesto en condiciones puede transportar entre 100 y 110 mil barriles diarios de crudo. La situación del lado chileno, hasta que se haga la inversión necesaria para dejarlo en niveles óptimos, obligaría a transportar bastante menos.

En esta nota

Comentarios