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Los cuatro pozos de Bandurria Sur que rompen récords

YPF logró la mayor cantidad de fracturas en un pozo no convencional. Es un bloque clave de shale oil en Vaca Muerta.

El bloque Bandurria Sur sube la apuesta. Allí, un PAD de cuatro pozos, elevó la escala de lo que hasta ahora era posible en la formación Vaca Muerta. YPF estableció una nueva marca de fracturas para un pozo no convencional, al llegar a 63 en una sola perforación.

El dato, adelantado por el sitio especializado Econojournal, es una muestra de los avances en la faz técnica que incluso en medio de la pandemia siguieron mostrando las principales áreas productoras neuquinas.

Este PAD podría ser una suerte de ventana al futuro en el shale argentino. Se trata de cuatro pozos que superaron las 50 etapas de fractura y que, según cómo lo explicaron fuentes de la compañía a +e, no son la norma sino más bien un avance que se pudo lograr en un bloque con muy buenos rendimientos.

Estas perforaciones se extendieron entre los 3200 y los 3840 metros de rama horizontal, cuando un pozo promedio que viene realizando la compañía se ubica entre 2500 y los 2700 metros.

La fractura de estos pozos fue concretada a fines de octubre. Todavía no fueron conectados, es decir, no se encuentran en la instancia técnica por la cual una perforación ya produce petróleo o gas.

En este caso en particular, Bandurria Sur es un área de petróleo no convencional (shale oil), si bien como ocurre en todos los pozos, hay algo de gas que sale a la superficie junto con el petróleo en el momento del ingreso a la etapa de producción. Allí la empresa controlada por el Estado nacional, se asoció con Shell y Equinor a principios de este año.

Este bloque es una de las principales apuestas del segmento para YPF y es parte del principal polo productivo no convencional del país: junto con Loma Campana y La Amarga Chica, se encuentran en la zona caliente de Vaca Muerta, ese núcleo en cercanías de Añelo que hoy presenta el grueso de la actividad.

La mayor extensión de una rama horizontal de un pozo no convencional y el aumento de la cantidad de etapas de fractura que por eso se pueden realizar tiene una incidencia sustancial en los niveles de producción que pueda conseguir una determinada perforación: a mayor número de fracturas, más producción de hidrocarburos.

Los avances logrados con una mayor extensión de estas perforaciones horizontales permitieron elevar el rango de producción de crudo de los pozos a lo largo de su vida útil: pasaron de unos 500.000 barriles estimados hasta alcanzar un millón, de acuerdo a las estimaciones que hacen empresas como YPF y otras en Vaca Muerta.

Hasta finales del 2019 la longitud de la rama lateral más habitual ronda los 2300 metros de extensión, en un contexto donde se apunta a que los pozos horizontales puedan superar los 3000. La evolución de los pozos horizontales comenzó de 1500 en los principios de la explotación del shale argentino.

Si la longitud lateral de un pozo es de 2300 metros, la cantidad de fracturas puede rodar entre 25 y 29 etapas según el diseño, siguiendo la base de datos de la secretaría de Energía que contiene información de 2.105 pozos de los cuales 1.472 son no convencionales (que llegaron a reservorios shale o tight). Cada empresa tiene su método, por lo que la separación entre etapa y etapa puede ser de alrededor de 70 a 75 metros.

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