Caso YPF: Argentina pide frenar la entrega de acciones y advierte sobre "daño irreparable"
El Gobierno presentó un escrito ante la Corte del Segundo Circuito para suspender la entrega del 51% de YPF. Señala que la orden contradice la jurisprudencia estadounidense y afectaría la soberanía nacional.
Argentina dio un nuevo paso en la causa por la expropiación de YPF al presentar formalmente un escrito ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York. En el documento, solicita suspender de manera inmediata y definitiva la orden de la jueza Loretta Preska que obliga al país a entregar el 51% de las acciones que posee en la petrolera estatal. La apelación busca evitar lo que define como un “daño irreparable” a su soberanía y al control estatal sobre el principal activo energético del país.
La medida se enmarca en la disputa legal que enfrenta a la Argentina con el fondo Burford Capital, principal beneficiario del fallo que, en 2023, condenó al Estado nacional a pagar más de 17.500 millones de dólares por una supuesta expropiación irregular de YPF en 2012.
¿Qué argumenta Argentina ante la Corte?
El escrito, elaborado por el equipo legal del Estado argentino y coordinado por la Procuración del Tesoro que lidera Santiago Castro Videla, sostiene cuatro puntos centrales para pedir la suspensión de la entrega de las acciones:
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Contradicción legal: La orden de Preska contradice la interpretación de la Ley de Inmunidades Soberanas que defiende el propio Gobierno de Estados Unidos y va en contra de fallos previos de tribunales estadounidenses.
Daño irreversible: Si se ejecuta la entrega, Argentina perdería el control de YPF, algo que no podría revertirse incluso si gana la apelación de fondo.
Brevedad del proceso: La suspensión sería por un tiempo limitado, hasta que la Corte decida sobre la responsabilidad de fondo del país en la expropiación.
Impacto internacional: Permitir que la orden siga vigente afectaría la política exterior de EE.UU., tal como lo advirtió el propio gobierno estadounidense en su presentación como amicus curiae.
¿Qué está en juego en el caso YPF?
En términos concretos, la apelación busca frenar el llamado turnover o traspaso forzado de las acciones que el Estado argentino posee en YPF. Según el planteo oficial, esos títulos están depositados en Argentina, no en Estados Unidos, y no se utilizan para actividades comerciales en territorio norteamericano, por lo que deberían estar protegidos por la inmunidad soberana.
Además, el Gobierno advierte que la venta de esos activos no podría concretarse sin la aprobación del Congreso argentino, lo que descarta el riesgo de “disipación” que alegan los demandantes.
“El perjuicio sería irreparable. Si las acciones se transfieren, el Estado perdería el control sobre la principal empresa energética del país”, indicaron fuentes oficiales.
El respaldo de EE.UU. y la presión de Burford
El escrito argentino recibió un respaldo inesperado: el del propio Gobierno de Estados Unidos. En su presentación como amicus curiae, Washington alertó sobre las consecuencias diplomáticas de ejecutar la orden y coincidió con Argentina en que se estarían violando principios de inmunidad soberana.
Esto generó una fuerte reacción del fondo Burford Capital, que cuestionó la postura del Departamento de Justicia estadounidense, al que acusó de alinearse políticamente con el país demandado.
Los posibles escenarios
La Corte de Apelaciones podría definir su postura en las próximas horas. Existen tres caminos posibles desde la óptica de Argentina:
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Favorable: Suspende la entrega de acciones sin condiciones y permite avanzar con la apelación principal.
Intermedio: Acepta la suspensión pero exige garantías, que deberán definirse en el juzgado de Preska.
Adverso: Rechaza el pedido y deja firme la entrega de acciones. En ese caso, el Gobierno ya anticipó que apelará ante la Corte Suprema de EE.UU.
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