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Pospandemia: Repuntan las mayores productoras de petróleo

YPF y PAE mejoraron su calificación crediticia tras la reactivación de 2021. Los mayores precios del crudo y el gas, la baja de costos y el incremento de la productividad posicionan a ambas compañías con buenas perspectivas.

La industria petrolera argentina transita durante 2021 una sólida recuperación tras el colosal derrumbe que generó la pandemia durante el año pasado. La reactivación del mercado de los combustibles, la mejora del precio del barril de petróleo y el lanzamiento del Plan Gas, junto con una mejora de la productividad en el segmento del upstream y una sensible baja de costos, conformaron un escenario que repercutió en forma positiva en la salud financiera de las principales compañías.

Por caso, las dos mayores productoras del país, YPF y Pan American Energy (PAE), reflejan una mejora en su capacidad crediticia.

La calificadora de riesgos Moody’s Local Argentina estimó que la petrolera bajo control estatal recuperará en 2021 sus ventas, hasta los u$s 11.600 millones, y obtendrá un beneficio bruto de explotación (calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros) de u$s 3700 millones, lo que implica un margen de rentabilidad del 31,7%.

La agencia respaldó ese pronóstico en “la normalización en los volúmenes de combustibles vendidos en el mercado local, mayores precios internacionales del crudo y los recientes ajustes de precios en surtidor”.

Moody’s afirmó la calificación de emisor de largo plazo en moneda local y en moneda extranjera de YPF S.A. en AA-.ar y A-.ar, respectivamente. Consideró que la mejora en la liquidez, y en el perfil de vencimientos de deuda de la compañía, le permitirá financiar un mayor nivel de inversiones en los principales yacimientos de producción de crudo no convencionales (Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur), con un aumento de la producción actual de 40 kbbl/d (miles de barriles por día) a un nivel de hasta 130 kbbl/d en el mediano plazo.

En este escenario, la calificadora anticipó que YPF reducirá gradualmente sus niveles de endeudamiento y mejorará sus coberturas de intereses, con márgenes de rentabilidad superiores al 30%.

Por otro lado, la calificadora de riesgos local FixScr confirmó la calificación “AAA(arg)” para PAE, el principal productor privado del sector hidrocarburífero del país, tras considerar “su robusto nivel operacional, el recupero esperado de la producción, su sólida estructura de capital y su amplia flexibilidad operativa y financiera”.

Fix, filial de la agencia global FitchRatings, estimó “un recupero en la producción y niveles de demanda”, si bien esos indicadores se mantienen aún por debajo de los niveles prepandemia.

Destacó además los precios promedio de realización en torno a los u$s 63 por barril, en comparación a los u$s 37,2 de 2020, y una “mayor eficiencia en costos”. La calificadora consideró en su análisis la integración de operaciones y el bajo costo de producción de PAE.

Resaltó su nivel de reservas probadas, por 1373 millones de barriles equivalentes de petróleo (73% crudo y 27% gas) “equivalentes a 22 años de producción, muy por encima de sus comparables”, lo que le otorga una “amplia flexibilidad tanto financiera como operativa”.

La calificación remarcó la posibilidad de PAE de abastecer mercados externos: por lo pronto en los últimos años asignó aproximadamente el 60% de su producción de crudo al downstream (a través de las estaciones de servicio Axion), y tiene saldos exportables del 35%, “los cuales le permiten mitigar el riesgo de menores ajustes en los precios en surtidor”.

“Las ventas al exterior le permiten diversificar sus fuentes de ingresos y contrapartes, contar con cierta flexibilidad en un mercado de precios volátil, y ser un mitigante del descalce de monedas”, concluyó Fix.

> La debilidad de la macroeconomía

Las compañías, especialmente en Vaca Muerta, han mostrado un fuerte incremento en la producción de hidrocarburos desde el segundo trimestre de 2021, apalancado por mejores precios internacionales y una recuperación de la demanda de combustibles, en línea con una mayor movilidad y con el avance en la vacunación contra el coronavirus. Sin embargo, Moody’s Local Argentina considera que el crecimiento de la industria a mediano plazo continúa limitado por débiles condiciones macroeconómicas del país y la falta de regulaciones que provean un entorno operativo predecible. Y señala que el balance energético argentino continuará siendo deficitario en el corto plazo en un 10-15% en naftas y 20-25% en gas.

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