Récord histórico: La minería aportó casi US$ 5.900 millones y creció 8,5% en 2025
La minería argentina logra su mayor peso en las exportaciones nacionales. El litio vuela un 140% y el sector lidera las inversiones del RIGI según la BCR.
El aporte de la minería a la economía argentina durante el año 2025 evidenció un crecimiento superior al 8,5%, aunque el fenómeno presentó diversas velocidades y una marcada heterogeneidad según el rubro analizado. El dato se desprende de un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM).
Las exportaciones del sector concluyeron el ejercicio con un alza próxima al 27% respecto al año anterior, lo cual situó las ventas externas cerca de los 5.900 millones de dólares. Este valor representó la mayor participación de la minería en el total de las exportaciones nacionales desde que existen registros, pues alcanzó casi el 7% de un total exportador nacional estimado en 86.000 millones de dólares para el cierre del ciclo.
Este hito marcó el quinto año consecutivo de crecimiento para la actividad, consolidándola como un pilar fundamental de la macroeconomía. No obstante, el dinamismo trimestral mostró matices importantes. Si se comparó el tercer trimestre de 2025 con el mismo período de 2024, el aporte al Producto Interno Bruto aumentó un 8,5%, mientras que el promedio de los primeros nueve meses del año se ubicó un 5,7% por encima de los niveles registrados en el ejercicio previo.
Precios récord frente al desafío de la madurez
La minería metalífera, liderada por el oro y la plata, representó aproximadamente el 81% de las exportaciones del rubro hasta el mes de noviembre. A pesar del récord en valores monetarios, esta situación respondió principalmente a los precios internacionales en máximos históricos, ya que los volúmenes físicos de producción mantuvieron una tendencia a la contracción desde 2019.
La madurez de los yacimientos, muchos activos desde la década de 1990, y la escasez de incentivos para nuevas inversiones en años previos explicaron este escenario. Actualmente, la mitad de las ocho operaciones principales posee un horizonte de producción inferior a los cuatro años, lo cual generó preocupación en un segmento tan vital para el ingreso de divisas.
El fenómeno del litio: Un salto productivo del 140%
En contraposición, el litio mostró un crecimiento productivo excepcional. Las empresas invirtieron más de 7.000 millones de dólares para activar las siete plantas que operaron al cierre de este ciclo.
La producción anual se aproximó al rango de las 100.000 a 110.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, lo que significó un salto interanual de entre el 35% y el 45%. Si se comparó con el último máximo de exportaciones del año 2023, el incremento alcanzó el 140%, aun cuando los valores de venta externa superaron solo levemente los 835 millones de dólares debido a los bajos precios de referencia en el mercado global.
RIGI y balanza comercial superavitaria
La minería se posicionó como el actor más relevante dentro del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), pues concentró casi el 65% del total de las aplicaciones a dicho marco legal.
Dentro de este grupo, los proyectos enfocados en el cobre dominaron la escena al representar el 73% de las solicitudes mineras. Además, el sector reafirmó su estatus como el principal receptor de Inversión Extranjera Directa (IED) en términos de ingreso neto de divisas durante las últimas dos décadas.
En cuanto al equilibrio cambiario, la minería y el agro constituyeron los únicos sectores con un aporte neto positivo de divisas para el país en la última década. La eficiencia del sector minero resultó notable: mientras la agroindustria exportó seis dólares por cada dólar importado, la minería exportó nueve dólares por cada unidad de moneda extranjera requerida para sus procesos. Desde enero de 2003, la actividad mantuvo un balance cambiario positivo todos los meses, sumando más de veinte años de superávit ininterrumpido.
El motor económico de las provincias cordilleranas
Este impacto económico se distribuyó con fuerza en el territorio nacional. En provincias como Catamarca, Santa Cruz, San Juan y Jujuy, la minería generó más del 80% del comercio exterior total. En Salta, este aporte superó el 44%, demostrando que la actividad resultó esencial para el empleo y la producción regional.
Por último, el segmento de rocas y minerales industriales, del cual dependieron 50.000 familias, enfrentó una realidad más compleja debido al freno en la construcción, situándose todavía un 24% por debajo de los niveles de 2023.
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