Chile se suma a la fiebre de oro global: los megaproyectos de 2026
¿Puede Chile recuperar el liderazgo regional en producción de oro y diversificar su matriz extractiva ante la volatilidad del cobre?
Chile, tradicionalmente asociado a la dominancia del cobre, experimenta un renacimiento en la minería aurífera. Consultoras especializadas como Plusmining, Cesco y GEM Mining Consulting coinciden en que la producción de oro en 2025 se ubicará entre 37 y 46 toneladas, consolidando el mayor desempeño en una década y confirmando la tendencia alcista que comenzó en 2023, año en que se obtuvieron 37.226 kilos.
Este impulso posiciona al país para escalar en el ranking latinoamericano, actualmente liderado por México, Perú, Brasil y Colombia.
El motor del crecimiento: Proyectos clave
El principal catalizador es Salares Norte, operado por Gold Fields en la Región de Atacama. Inaugurado en octubre 2025, este proyecto greenfield —el primero de gran escala en más de una década— impulsa el aumento del 27,9% en los primeros nueve meses del año (31.861 kg de oro fino, según Sernageomin).
Las estimaciones indican una producción de aproximadamente 300.000 onzas en 2025 y hasta 550.000 onzas en 2026, lo que representa entre el 20% y 25% de la producción nacional total.
A esta operación se suman expansiones clave:
- Ampliación de La Coipa (Kinross): extensión de vida útil que mantiene niveles cercanos a 280.000-285.000 onzas anuales.
- Proyecto Florida 100 (Pan American Silver): expansión que aportará volúmenes adicionales hacia 2028.
Según las proyecciones de Cesco, si se materializan estos planes, Chile alcanzará 60 toneladas hacia 2028, superando el peak histórico de 2012. A mediano y largo plazo, iniciativas como Lobo Marte (Kinross), Nueva Esperanza, El Zorro y Volcán podrían elevar la base productiva a 70 toneladas anuales hacia 2033.
Diversificación estratégica y beneficios económicos
El Ministerio de Minería destaca que este repunte representa una oportunidad para diversificar la matriz extractiva. Aunque el cobre seguirá siendo el eje principal, el oro actúa como complemento estratégico frente a la volatilidad de los precios industriales y los desafíos de la transición energética.
En el plano económico, el alza genera impactos positivos: mayor empleo en regiones norteñas (Atacama y Coquimbo), atracción de inversión extranjera y aumento en la recaudación fiscal. Salares Norte, por ejemplo, representa una inversión superior a US$ 1.200 millones y genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
Desafíos ambientales y la apuesta por la sostenibilidad
La minería aurífera en alta cordillera, con recursos hídricos escasos y alta sensibilidad ecosistémica, exige tecnologías avanzadas. Salares Norte opera con un sistema cerrado de agua que minimiza el impacto en ecosistemas locales, un estándar que debe replicarse.
Expertos del Consejo Minero insisten en el desarrollo de políticas públicas que aceleren permisos, reduzcan incertidumbres regulatorias y garanticen estabilidad para inversiones de largo plazo.
El contexto internacional favorece el sector: precios récord del oro (por encima de US$ 4.000/onza en 2025), incertidumbre geopolítica, inflación y demanda de bancos centrales como activo refugio.
Patrimonio geológico y potencial futuro
Chile posee un patrimonio aurífero de clase mundial, con al menos seis tipos de yacimientos. El grueso del recurso se formó en el Cenozoico (máximo en el Mioceno), dando origen a cinturones como Maricunga, Salares Norte y El Indio. La mineralización está ligada al magmatismo del arco andino.
Un análisis de 82 yacimientos clave revela que los sistemas epitermales y pórfidos Au-Cu concentran la mayor parte del oro. Los recursos estimados superan las 11.662 toneladas de Au (aprox. 375 Moz), cifra conservadora por subreporte histórico.
La innovación en exploración —geocronología de precisión, geoquímica vectorial, geofísica profunda y modelamiento 3D— reduce riesgos y descubre sistemas ocultos. Casos exitosos incluyen lithocaps (Santa Cecilia) y epitermales de alta/baja sulfuración (Salares Norte, Fénix).
Chile enfrenta un nuevo ciclo aurífero. Las cifras de 2025 confirman el cambio de tendencia y abren un 2026 histórico. El desafío radica en consolidar este crecimiento con visión de largo plazo: desarrollo sostenible, inversión tecnológica y cumplimiento ambiental estricto.
Con proyectos maduros, precios favorables y geología privilegiada, el país puede recuperar una posición relevante en la producción regional y global de oro.
Fuentes: Cesco 2025, Plusmining 2025, GEM Mining Consulting 2025, Sernageomin, Gold Fields, Ministerio de Minería, Consejo Minero con aportes de +E.
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