Cambia el tablero del mercado energético: la AIE alerta por una crisis "sin precedentes"
La Agencia Internacional de Energía prevé un déficit global de petróleo, caída de inventarios y más presión sobre los precios.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán empieza a dejar secuelas sobre el mercado petrolero a nivel mundial. La Agencia Internacional de Energía (AIE) modificó sus proyecciones y anticipa que la oferta de crudo quedará por debajo de la demanda durante este año, en un escenario marcado por la interrupción de exportaciones en Medio Oriente, la caída del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y la reducción de inventarios.
El nuevo informe mensual del organismo con sede en París dejó atrás el escenario de superávit que sostenía hasta hace un mes, según información de Reuters.
“El mundo está consumiendo stocks de petróleo a un ritmo récord mientras los países importadores enfrentan interrupciones sin precedentes en el suministro”, señaló la AIE.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la crisis energética
La escalada bélica impactó sobre la infraestructura petrolera iraní y también afectó instalaciones y exportaciones de otros productores del Golfo. Pero el principal cuello de botella sigue siendo el estrecho de Ormuz, vía marítima clave para el comercio energético global.
Según la AIE, las restricciones al tráfico de barcos petroleros continúan y ya provocaron pérdidas millonarias. Además, cerca de 14 millones de barriles diarios permanecen fuera del mercado.
“Con el tráfico de buques todavía restringido en Ormuz, las pérdidas de suministro de los productores del Golfo superan ya los 1.000 millones de barriles”, indicó el organismo.
De acuerdo al citado medio, en su reporte anterior, la entidad todavía esperaba un superávit de 410.000 barriles diarios para 2026. En diciembre, incluso proyectaba un excedente cercano a los 4 millones de barriles diarios. Ahora, el panorama se invirtió: la AIE calcula que la oferta global quedará 1,78 millones de barriles diarios por debajo de la demanda el próximo año.
Un mercado “severamente desabastecido”
El organismo sostuvo que el mercado petrolero seguirá bajo fuerte presión al menos hasta fines del tercer trimestre de este año. “Nuestras últimas estimaciones muestran que el mercado permanecerá severamente desabastecido hasta finales del tercer trimestre de 2026, incluso si el conflicto termina a comienzos de junio”, sostuvo la agencia.
Para el segundo trimestre del 2027, el déficit podría llegar a los 6 millones de barriles diarios.
El escenario base de la AIE supone una reapertura gradual del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz a partir del tercer trimestre. Si eso ocurre, el mercado podría volver a un “modesto superávit” hacia fines de 2026 y permitir cierta recomposición de stocks globales.
Mientras tanto, los inventarios siguen cayendo. Solo entre marzo y abril, las reservas mundiales de petróleo se redujeron en 246 millones de barriles, según el informe. La agencia advirtió que esa situación podría aumentar aún más la volatilidad de precios en plena temporada de mayor consumo en el hemisferio norte.
Liberación récord de reservas
Frente a la crisis, los países miembros de la AIE activaron en marzo la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas de la historia. El programa contempló 400 millones de barriles y, de acuerdo con el organismo, ya se liberaron cerca de 164 millones.
Aun así, la agencia estima que la producción mundial de petróleo caerá alrededor de 3,9 millones de barriles diarios durante 2026 como consecuencia directa de la guerra, muy por encima del recorte de 1,5 millones que calculaba anteriormente.
La demanda de petróleo siente el impacto de la guerra
La AIE también recortó su previsión de la demanda global de crudo para este año y ahora espera una caída de 420.000 barriles diarios, frente al descenso de apenas 80.000 barriles que proyectaba antes del conflicto.
El organismo explicó que los altos precios del petróleo, la desaceleración económica y las medidas de ahorro energético ya empiezan a afectar el consumo.
“Los sectores petroquímico y aeronáutico son actualmente los más afectados, pero los precios más altos, un entorno económico más débil y las medidas de ahorro de demanda impactarán cada vez más en el uso de combustibles”, señaló la entidad.
La OPEP también ajustó sus previsiones
En paralelo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también redujo este miércoles su estimación de demanda para 2026, aunque mantiene una visión menos pesimista que la AIE y todavía espera crecimiento del consumo global este año.
Los datos incluidos en el informe muestran además que la producción de la alianza OPEP+, integrada por la OPEP y aliados como Rusia, permanece muy por debajo de los niveles necesarios para equilibrar el mercado.
Según cifras citadas por Reuters, el bloque produjo 33,19 millones de barriles diarios en abril, una nueva baja respecto de marzo por las complicaciones derivadas del conflicto y las restricciones en Ormuz.
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