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Tarifas de febrero 2026: llegan los aumentos de luz y gas con un nuevo esquema para "aplanar" el invierno

El segundo mes del año arranca con actualizaciones en los cuadros tarifarios. Mientras la electricidad tendrá un ajuste moderado en el AMBA, el gas sube casi un 17% a nivel nacional.

A partir de febrero, los usuarios de servicios públicos comenzarán a recibir facturas con nuevos aumentos. La medida responde a una actualización de tarifas necesaria para sostener las redes de transporte y distribución, pero también introduce una novedad en la forma de calcular el precio del gas para morigerar el impacto en el bolsillo de los hogares de cara a la temporada invernal, en un año en que se aplicará un fuerte recorte a los subsidios.

En el caso de la electricidad, el impacto será moderado para los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los clientes de Edenor y Edesur verán un ajuste promedio del 3,59% en sus boletas. En el resto del país, la variación dependerá de las decisiones que tomen los entes reguladores de cada provincia, informó la Secretaría de Energía de la Nación.

Gas: unificación de precio

La mayor novedad se da en el servicio de gas, que tendrá un incremento promedio del 16,86% a nivel nacional. Si bien un aumento de doble dígito puede llamar la atención en pleno verano, la medida tiene una explicación técnica y estratégica: la aplicación de un precio de gas unificado y fijo para todo el año.

Hasta ahora, la estacionalidad jugaba un rol determinante en el precio. El nuevo esquema busca darle previsibilidad al usuario: se aplica un aumento ahora —en un mes donde el consumo de gas es naturalmente muy bajo— para evitar que el precio se dispare en invierno. De esta forma, se busca "aplanar" la curva de gastos anuales y evitar que las facturas de julio o agosto lleguen con montos imposibles de afrontar cuando la calefacción está encendida.

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El 6 de febrero será la audiencia pública por el aumento de la tarifa de gas.

El 6 de febrero será la audiencia pública por el aumento de la tarifa de gas.

Además de este cambio estructural, la suba contempla la cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria y la actualización por fórmula (que combina la inflación mayorista y minorista) para que la tarifa no pierda valor real frente a la economía.

El impacto real en el bolsillo

Más allá de los porcentajes, la pregunta clave es cuánto dinero extra habrá que desembolsar. Según las proyecciones oficiales, el impacto nominal será bajo para la gran mayoría de los hogares debido al escaso consumo de febrero.

Para la categoría residencial más numerosa (R1), que agrupa a casi 4 millones de usuarios (el 42% del total), los aumentos serán de $3.000 o menos. De hecho, se estima que uno de cada cinco clientes pagará una diferencia menor a los $1.000 respecto al mes anterior.

Si se amplía la mirada a la clase media, que abarca las primeras cuatro categorías residenciales (el 70% del país), los incrementos oscilarán entre los $960 y los $6.400. Por su parte, el segmento de mayores ingresos y consumos —que representa el 30% restante— afrontará subas que van desde los $2.900 hasta los $11.300 en promedio.

Guía: cómo chequear y mantener los subsidios (SEF)

Uno de los componentes que explica el aumento es la plena aplicación del nuevo esquema de subsidios SEF. Para evitar pagar la tarifa plena si no corresponde, es vital que los usuarios verifiquen su situación actual.

1. Revisá tu factura:

Lo primero es identificar en la boleta de luz o gas en qué categoría fuiste encuadrado este mes. Debés buscar la leyenda que indica el nivel de segmentación (N1, N2 o N3) o la categoría específica del nuevo SEF. Si apareces como "Nivel 1" o "Sin Subsidio" y tus ingresos no superan el tope establecido, hay un error o falta de registro.

2. Actualizá tus datos:

El sistema cruza información de ingresos y patrimonio constantemente. Si tu situación laboral cambió recientemente, si te mudaste o si hay un nuevo integrante en el hogar que aporta ingresos, es obligatorio actualizar la Declaración Jurada en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) o la plataforma oficial vigente.

3. El tope de consumo:

Recordá que, incluso manteniendo el subsidio, el esquema SEF suele subsidiar un bloque de consumo base. Todo lo que exceda ese límite se paga a precio pleno. Por eso, la eficiencia energética sigue siendo la mejor herramienta para cuidar el presupuesto familiar.

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