OBRAS

Stand by para las obras estratégicas para el shale gas

El fin de la obra pública abre paso a los privados, pero en la transición hay un proyecto urgente para abastecer con gas neuquino a siete provincias en el invierno.

El cambio de signo político en la Casa Rosada puso en suspenso la continuidad de grandes obras de infraestructura necesarias para seguir desarrollando el gas de Vaca Muerta. En la concepción libertaria de la economía, el Estado se correrá de las inversiones para que sea el sector privado quien se encargue de llevar adelante la ampliación de los sistemas de transporte de hidrocarburos.

El fuerte ajuste anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que incluye la paralización de la obra pública que no esté en marcha, encendió las alarmas en el sector energético por la suerte de un proyecto urgente como es la reversión del Gasoducto del Norte.

Se trata de una obra necesaria para llegar con gas de Vaca Muerta a siete provincias del país, que corren riesgo de mudarse sin suministro a partir del invierno próximo cuando venza el contrato de importación con Bolivia

La licitación fue lanzada por la anterior gestión de la compañía estatal Enarsa, y cuenta con financiamiento del Banco de Desarrollo para América Latina (CAF) por 540 millones de dólares y de Cammesa.

Ya fueron admitidas técnicamente las propuestas de las UTE Techint - Sacde y de la empresa BTU, pero la administración de Agustín Gerez no quiso firmar la adjudicación ante el cambio de gobierno y los números de las ofertas, que superaron ampliamente el presupuesto oficial.

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La Reversión del Gasoducto Norte permitirá llevar el gas de Vaca Muerta a hogares, industrias y centrales eléctricas del NOA y el desarrollo de nuevas actividades industriales, especialmente la minería de litio.

Pero el tiempo presiona, mientras el nuevo gobierno intenta acomodarse y la Secretaría de Energía aún no tiene todos sus funcionarios designados. Lo mismo sucede con Enarsa. Si la administración de Javier Milei decidiera dar de baja la licitación y pasar a un nuevo esquema, será imposible llegar con la obra al invierno 2024.

Asesores de la secretaría de Energía consultados por +e no descartaron que la actual licitación pueda seguir adelante, ante la criticidad del proyecto. Mientras que Milei, durante la reunión con los gobernadores, dejó abierta la puerta abierta para la continuidad de las obras que ya cuentan financiamiento internacional

“Es esencial lanzar la reversión del Gasoducto Norte para que esté antes del invierno, porque el compromiso de Bolivia es inyectar gas hasta el 31 de julio. Si no está la reversión, dada la producción pequeña que hay en el norte, que son 3 millones de metros cúbicos por día, no se puede llegar con el el gas de Neuquén a los 10 - 12 millones que se necesitan adicionales para la zona, que son necesarios como abastecimiento”, señaló el CEO de Tecpetrol, Ricardo Markous, ante la consulta de +e.

“Alternativas podría haber, pero significa ponerse de acuerdo con Bolivia, con Brasil, importar el GNL de Chile. Son alternativas riesgosas”, agregó.

“El país está en una transición, va a pasar de hacer obras públicas a obras privadas. Estamos de acuerdo con ese concepto. En el caso de la reversión del Norte, está en un tema intermedio. Están comprados los caños, licitadas las obras”, dijo el directivo de Tecpetrol.

GPNK y GNL

Otras de las obras estratégicas que quedó en stand by con el nuevo escenario político es la construcción de la segunda etapa del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, entre Salliqueló y San Jerónimo (Santa Fe).

“En el caso del GPNK 2 me parece se va a atrasar un poco porque se va a buscar un esquema de inversión privada, sea de transportistas, sea de productores o consumidores. Tanto las empresas de transporte de gas como las productoras de gas pueden invertir en ese proyecto si se dan las condiciones, hay que ver el marco regulatorio”, dijo Markous.

En octubre, Enarsa había lanzado el llamado a licitación para la provisión de caños.

Mientras que el proyecto de ley que crea el régimen de promoción para la producción de gas natural licuado (GNL), y que tiene media sanción en el Senado, también entró en etapa de indefinición.

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Uno de los asesores energéticos del gobierno consultados por +e indicó que “la Ley del GNL, tres grandes problemas: el primero es que segrega a la industria del GNL de un tamaño para arriba, y segrega a las pymes que pueden hacer desarrollo dentro del país. La segunda es que considera al GNL como gas natural, cuando es una industrialización del gas natural, porque se pone una instalación de licuefacción, deja de ser materia prima, entonces tiene que tener las mismas reglas de juego que cualquier otra industria. La tercera, a partir de lo que he hablado con empresas internacionales con intención de venir a invertir en GNL, es que lo que más necesitan es seguridad jurídica y no beneficios impositivos”.

Aunque consideró que “Hay mucho del proyecto que sirve, hay que hacer ajustes”.

La aprobación de la norma era condición para activar el megaproyecto que tenía en marcha la anterior conducción de YPF son la malaya Petronas para construir una planta licuefactora en Bahía Blanca.

“En el GNL, Argentina tiene que competir con Estados Unidos porque es el mismo proyecto, con shale gas. Nosotros estamos un poco más lejos, tenemos mejor roca, pero el capital es muy caro. Entonces se necesitan algunas condiciones que igualen la cancha para poder hacer las inversiones grandes en lo que es la parte infraestructura”, opinó Markous.

Otras fuentes consultadas indicaron que, más que un régimen específico para el GNL, la idea del gobierno es establecer condiciones macro para grandes inversiones de infraestructura.

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