Blockchain y energía: YPFLuz y Justoken automatizan la gestión de contratos eléctricos
La petrolera conducida por Horacio Marín compró el 24,99% de las acciones que poseía el fondo BNR.
El directorio de YPF aprobó un desembolso de 430 millones de dólares para adquirir el 24,99% de las acciones de YPF Luz. El paquete accionario pertenecía a BNR Power Investments B.V., un fondo de inversión vinculado a la firma global GE Vernova. De esta manera, la compañía de bandera alcanza el 100% del capital de su subsidiaria y asume el control absoluto de las operaciones.
La transacción representa un hito en la estrategia corporativa impulsada por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín. La empresa busca transformar su perfil financiero y escalar posiciones a nivel internacional para maximizar el valor de sus activos. "YPF continúa creciendo para convertirse en una compañía energética de clase mundial", afirmó el directivo tras la confirmación del acuerdo.
El movimiento contable y operativo permite a la petrolera consolidar de forma integral los resultados de una de las empresas más rentables del mapa energético argentino. En los últimos doce meses finalizados en junio de 2026, YPF Luz registró un EBITDA de 479 millones de dólares.
La historia de la subsidiaria eléctrica comenzó en 2013. La firma nació con el objetivo central de abastecer la creciente demanda de energía de los propios yacimientos en Vaca Muerta y diversificar los ingresos de la matriz. En 2018, la firma estadounidense General Electric (GE) ingresó como accionista para inyectar capital fresco y acelerar el agresivo plan de obras diseñado desde Neuquén.
Esa sociedad técnica y financiera toleró los vaivenes macroeconómicos de la Argentina durante casi una década. Tras la escisión global de GE Vernova en 2024, el fondo BNR conservó su participación hasta esta reciente salida pactada. Hoy, la compañía consolida presencia operativa en ocho provincias argentinas.
Los números operativos justifican la fuerte inversión de recompra. La empresa administra en la actualidad 3,8 gigavatios (GW) de capacidad instalada mediante un porfolio que combina energía térmica eficiente y grandes parques renovables. Esta infraestructura aporta aproximadamente el 10% del total de la energía eléctrica consumida en todo el territorio nacional.
La toma de control total potencia la integración vertical de la principal operadora de hidrocarburos del país. El corazón de esta estrategia late en la cuenca neuquina. Las centrales térmicas ubicadas en el bloque Loma Campana operan como el motor principal que transforma el gas natural del shale en electrones. Esta arquitectura reduce costos de producción y asegura el abastecimiento ininterrumpido en los bloques petroleros.
Marín remarcó que la operación permitirá acelerar el crecimiento comercial de la subsidiaria. La hoja de ruta marca el sostenimiento de la especialización en el sector eléctrico y la suma de valor a la propuesta integral. La adquisición de las acciones aguarda el cumplimiento de las condiciones regulatorias habituales, un trámite burocrático que el mercado descuenta se resolverá en el corto plazo.
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