Ola polar en Argentina: la demanda de gas residencial se triplicó en julio
¿Cuánto gas consume un hogar argentino en pleno invierno? La ola polar de julio disparó la demanda a niveles inéditos.
La mayor ola polar del invierno 2026 volvió a poner en aprietos al sistema gasífero de Argentina. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en 2025, todo parece indicar que el sistema logró sobrellevar la situación sin faltantes graves. De los aproximadamente 40 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) que consumen habitualmente los sectores industrial y de usinas eléctricas, las autoridades recortaron hasta 23 MMm3/d para priorizar el abastecimiento a los hogares. Con esa medida, la demanda residencial saltó a más de 95 MMm3/d, una cifra que representa el triple de lo que consumen los hogares en un día templado.
El fenómeno no se limitó al AMBA. En Tucumán, las distribuidoras restringieron el suministro a cinco estaciones de Gas Natural Comprimido (GNC). Según explicaron las autoridades, la medida respondió a la intensa ola polar, que provocó "un fuerte incremento de la demanda residencial de gas natural, alcanzando niveles que triplican los consumos habituales para esta época del año".
Producción récord, pero la importación no se detiene
El contexto productivo de 2026 exhibe cifras históricas. En mayo, la producción de gas natural de Neuquén llegó por primera vez a 115,14 millones de metros cúbicos diarios, superando el récord anterior de 114,51 millones, registrado en julio del año pasado. La producción nacional promedió ese mes 155,96 MMm3/d, un 5,6% más que en igual período de 2025, según datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación.
El crecimiento se explica casi en su totalidad por el shale gas de Vaca Muerta, que aumentó 20% interanual y aportó 16 millones de metros cúbicos diarios adicionales, mientras que la producción convencional cayó 12% y la de tight gas, 17%.
Pese a ese récord productivo, Argentina importó en mayo 157,4 millones de metros cúbicos de gas natural licuado, boliviano y chileno. Según una consolidación de la consultora Alpes sobre datos de ENARGAS, la demanda dentro del sistema promedió 138,9 MMm3/d, frente a 130,25 millones en mayo de 2025.
Una brecha estructural
El desafío de fondo excede a la coyuntura: Argentina produce alrededor de 140 MMm3/d de gas, pero la demanda invernal supera los 180 MMm3/d. La red de transporte no cuenta con capacidad suficiente para trasladar todo el gas desde las cuencas productoras hasta los centros de consumo en los picos estacionales, motivo por el cual el GNL importado funciona como respaldo ante esos faltantes puntuales.
Esa dependencia se refleja en las cifras de comercio exterior: en junio de 2026, las importaciones del sector treparon 126,5% interanual, hasta USD 765 millones, impulsadas principalmente por mayores compras de GNL y gasóleo.
El impacto en las tarifas
El aumento del consumo invernal convive con una fuerte suba tarifaria. Según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET, las boletas de gas acumulan un aumento del 2.073% real entre diciembre de 2023 y junio de 2026, muy por encima de la inflación general del período. En el caso de la electricidad, el incremento fue del 494% en el mismo lapso, mientras que la inflación acumulada llegó al 311,9%.
A esto se suma un dato sobre la infraestructura futura: según la Resolución 676/2026, una nueva obra de transporte de gas recién estaría operativa comercialmente en abril de 2027, si no se producen nuevos retrasos.
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