GNL a 22 dólares y gasoil a 37: el invierno pegará fuerte en las tarifas y la producción
Daniel Gerold alertó sobre un escenario crítico para tarifas, industrias y el suministro energético para los días más fríos del año.
El conflicto en Medio Oriente volvió a poner a la energía en el centro de debate económico argentino. Con la llegada del invierno, el escenario se pone desafiante para Argentina debido a los costos crecientes, importaciones tardías y decisiones fiscales que definirán la magnitud del impacto sobre consumidores e industrias.
En este sentido, el consultor Daniel Gerold explicó que los ajustes pendientes en energía eléctrica y gas natural son estructurales y responden tanto al precio internacional como a la necesidad de importar insumos más costosos para cubrir el pico de demanda invernal. El especialista remarcó que esta situación podría tensionar el equilibrio entre tarifas, subsidios y abastecimiento.
Asimismo, Gerold subrayó que la clave pasará por la velocidad y profundidad con que el Gobierno avance en la quita de subsidios, algo que ya afecta a una parte significativa de los usuarios. “Queda una corrección relevante por delante”, sostuvo, al analizar el impacto de las importaciones de GNL y gasoil en los costos del sistema.
Los costos del invierno
En diálogo con Ahora Play, el consultor destacó que mientras el gas local promedia entre 3,5 y 3,6 dólares por millón de BTU, el GNL importado podría alcanzar los 22 dólares. El gasoil, utilizado para generación eléctrica, trepa incluso más: entre 35 y 37 dólares.
“El gas natural licuado, si hoy se importara para el próximo invierno, ya estamos un mes y pico tarde en la compra, va a valer 22 dólares el millón de BTU. En aquella crisis de 2022 valía 30. El gasoil vale 35 o 37 dólares el millón de BTU para generar energía eléctrica”, consideró Gerold.
Además, el especialista advirtió que estos valores volverán más costoso el funcionamiento del sistema eléctrico, obligando al Gobierno a decidir si absorbe una parte del incremento para contener tarifas o si prioriza el objetivo de mantener el superávit fiscal.
Subsidios, tarifas y el riesgo para la industria
Gerold explicó que, aun cuando el Gobierno opte por un esquema mixto, habrá aumentos. “Algo van a aumentar, pero algo lo van a absorber”, señaló. Sin embargo, recordó que cerca del 50% de los consumidores ya no reciben subsidios y serán los primeros afectados por los mayores costos de importación.
El especialista destacó que algunos usuarios industriales podrían no convalidar los nuevos precios del gas, especialmente aquellos que dependen de un suministro continuo para sostener su actividad.
El caso de los combustibles
Consultado sobre la situación del mercado de combustibles, Gerold explicó que YPF decidió absorber temporalmente el mayor costo del petróleo y los combustibles, apostando a una futura baja de precios internacionales. Esa estrategia, según el consultor, funciona como un mecanismo de “autoestabilización”.
“En combustibles hay otro escenario, porque YPF decidió absorber durante un tiempo este mayor costo del petróleo y los combustibles. Cuando baje, si baja, va a recuperar lo que debió haber subido ahora. Es un esquema de autoestabilización”, subrayó.
Asimismo, Gerold aseguró que el panorama energético es “complejo, dinámico y con variables dislocadas”, una combinación que, a su juicio, pocas veces se vio en la historia energética mundial.
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