Morgan Stanley

Buena señal para Vaca Muerta: Morgan Stanley proyecta que el petróleo seguirá arriba de los U$S 100

Morgan Stanley mantuvo sus previsiones de precios altos y anticipó que el mercado tardará meses en normalizarse.

El banco de inversión Morgan Stanley mantuvo sin cambios sus previsiones para el precio del petróleo Brent, anticipando valores elevados en el corto plazo en medio de la crisis desatada por el conflicto en Medio Oriente.

La entidad proyecta un precio de 110 dólares por barril para el segundo trimestre de 2026 y de 100 dólares para el tercero, con una moderación recién hacia 2027, cuando el crudo podría descender a la zona de los 80 dólares.

Las estimaciones reflejan la persistencia de tensiones en el mercado energético global, en particular por las disrupciones en el Estrecho de Ormuz.

Recuperación lenta del suministro

Desde el banco advirtieron que las cadenas de suministro de petróleo podrían tardar varios meses en normalizarse, incluso si se logra una reapertura parcial del estrecho en el corto plazo.

En su escenario base, los flujos de exportación se mantendrían en niveles bajos durante abril, para luego recuperar cerca del 70% de los volúmenes perdidos entre mayo y julio.

Recién hacia octubre se alcanzaría un nivel de operación estable, lo que confirma que el impacto del conflicto se extenderá más allá de los eventos inmediatos.

Estrecho de Ormuz 4
La producción de petróleo tardará meses en volver a niveles previos al conflicto de Medio Oriente.

La producción de petróleo tardará meses en volver a niveles previos al conflicto de Medio Oriente.

Precios en alza y presión en el mercado

En paralelo, el precio del crudo volvió a superar los 100 dólares por barril, impulsado por la decisión de Estados Unidos de avanzar con un bloqueo marítimo vinculado a Irán.

El Brent cotizaba por encima de los 102 dólares, mientras que el WTI se ubicaba cerca de los 104 dólares. A esto se suma la decisión de productores de Medio Oriente como Kuwait, Irak y Arabia Saudita de elevar los precios oficiales de venta hacia Asia, en algunos casos con primas récord.

Déficit de oferta en el horizonte

Los analistas coinciden en que la caída en la producción global podría llevar al mercado a una situación de déficit de oferta, en contraste con las previsiones previas al conflicto.

Este cambio de escenario implica un giro relevante en la dinámica del mercado, que hasta comienzos de año proyectaba un contexto de sobreoferta y mayor estabilidad en los precios.

La combinación de restricciones logísticas, menor producción y tensiones geopolíticas aparece como el principal factor detrás de este nuevo equilibrio.

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Imagen de archivo de un yacimiento petrolero a las afueras de Kirkuk, Irak. 17 octubre 2017. REUTERS/Alaa Al-Marjani
Imagen de archivo de un yacimiento petrolero a las afueras de Kirkuk, Irak. 17 octubre 2017. REUTERS/Alaa Al-Marjani

La OPEP recorta la demanda

En este contexto, la OPEP ajustó a la baja su previsión de demanda mundial de petróleo para el segundo trimestre, en su primera evaluación del impacto del conflicto con Irán.

El organismo recortó su estimación en 500.000 barriles diarios, proyectando un consumo global promedio de 105,07 millones de barriles por día, por debajo de su cálculo previo.

En paralelo, la producción del grupo OPEP+ registró una fuerte caída en marzo, con un descenso de 7,7 millones de barriles diarios respecto de febrero, según datos de fuentes secundarias.

Países como Arabia Saudita e Irak lideraron los recortes, en un contexto marcado por las limitaciones operativas derivadas del conflicto en la región.

Un mercado condicionado por la geopolítica

A pesar del recorte en el corto plazo, la OPEP mantuvo sin cambios su proyección de crecimiento de la demanda para todo 2026, estimando un incremento de 1,38 millones de barriles diarios.

La organización prevé que el consumo se recupere en los próximos meses, aunque condicionado por la evolución del conflicto y la estabilidad del suministro.

En este escenario, el mercado petrolero global queda cada vez más atado a los factores geopolíticos, con precios que reflejan no solo la oferta y la demanda, sino también el nivel de riesgo en una región clave.

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