Bahía Blanca también crece al ritmo de Vaca Muerta

El consorcio que administra la terminal planifica la primera de las tres etapas de ampliación y busca fondos por 240 millones de dólares.

Por Camilo Ciruzzi

Si bien el puerto de Bahía Blanca tuvo en sus inicios una finalidad agroexportadora, el desarrollo de los no convencionales y la necesidad de mover insumos e hidrocarburos añadió una demanda que está cambiando la cara de la terminal marítima. Un proceso que insumirá una inversión estimada de 240 millones de dólares para ampliar su superficie profundizará el perfil que comenzó a adquirir en la segunda mitad del siglo XX, con la conformación de un nodo energético fundamentalmente con gas proveniente de las cuencas patagónicas y la instalación del polo petroquímico.

Por otra parte, hay proyectos en curso en el área de las plantas petroquímicas y otros programados (como Mega y Profértil), también la traza de nuevos poliductos para agregar valor a Vaca Muerta.

El consorcio del puerto de Bahía Blanca (CPBB) presentó en 2017 una proyección de trabajo y crecimiento con vistas al 2040, que dieron en llamar Plan 20/40.

Según explicó a +e el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB), Miguel Ángel Donadío, la primera parte del proyecto de ampliación incluye accesos al puerto, dragado y rellenado y parrilla férrea, implican unos 240 millones de dólares de inversión. “Si bien el consorcio tiene recursos propios para encarar las obras, hay entidades financieras y empresas interesadas en aportar esos fondos”, señaló. Entre las entidades surge con peso propio el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina).

Donadío comentó una estructura de financiamiento con el canon que pagarán las empresas de petróleo y gas para usar el puerto.

En materia de logística hidrocarburífera, CGPBB planea agregar 196 hectáreas a la actual superficie del puerto, que tiene 260 hectáreas (en total el puerto tiene casi 3000 hectáreas), para satisfacer la futura demanda de espacio que se requerirá para recibir y almacenar suministros para la producción no convencional de la Cuenca Neuquina y proyectos de energía eólica en vías de construcción.

“Afortunadamente la coyuntura económica y política no impactaron en la actividad del puerto, que en ningún momento frenó su movimiento”, añadió Donadío. “La idea es mostrar que estamos creando las condiciones para poder avanzar a pesar de la coyuntura”, explicó.

El nuevo espacio (Puerto Galván) también se utilizará para exportar la producción de Vaca Muerta, incluido el espacio para la instalación de plantas petroquímicas y las exportaciones del proyecto Potasio Río Colorado, en la provincia de Mendoza.

Además, planea construir un muelle de usos múltiples de 350 m a 400 m con capacidad para dos barcos para uso logístico, que incluye desembarcar arena para su uso en Vaca Muerta y equipos y piezas para parques eólicos que se instalarán en la zona. El proyecto incluye la construcción de 8 kilómetros de líneas de ferrocarril para conectar el tren Bahía Blanca-Neuquén con la nueva parte del puerto. Esta fase va de la mano del desarrollo, por ahora frenado, del tren a Vaca Muerta.

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El puerto planea expandirse hasta 1500 hectáreas en los próximos cinco años para convertirse en el más grande del país. La compañía acaba de adquirir las tierras al este y oeste del puerto para este propósito. El desarrollo del proyecto completo requerirá entre 5 y 7 mil millones de dólares, confirmó Donadío, y agregó que la segunda etapa incluirá una expansión de 800 hectáreas, aunque en ese caso se analiza la evolución de la actividad en Vaca Muerta para decidir cuándo se lanzará.

Una tercera etapa, detalló el administrador del consorcio, implica el desarrollo de 800 hectáreas más, aunque aclaró que todavía no salió de la fase de proyección.

Según el Plan 20/40, para avanzar en la ampliación aún se requieren normas, redes de transporte para evacuar la producción y, en el caso del gas, nuevas instalaciones que permitan licuefaccionarlo. Los 27 millones de toneladas anuales que mueve el puerto, entre combustibles y productos petroquímicos, pueden multiplicarse. De hecho, en junio se realizó la primera exportación de gas licuado proveniente de Vaca Muerta y esta semana llegó el nuevo buque metanero para una segunda exportación desde el puerto bahiense.

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