Vaca Muerta: la clave para que la producción petrolera argentina supere a Colombia
Con el impulso del no convencional, la producción petrolera alcanzó un récord en 2025. La infraestructura y la logística aparecen como los principales desafíos.
El avance del desarrollo no convencional en Vaca Muerta llevó a la Argentina a registrar en 2025 los niveles más altos de producción de petróleo de su historia reciente. Con ese desempeño, el país se ubicó como el cuarto productor de crudo de Sudamérica, superando a Colombia.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el shale oil de la cuenca neuquina, que concentró la mayor parte del incremento interanual.
Vaca Muerta y su crecimiento sostenido
En el sector coinciden en que uno de los factores que contribuyen a sostener el ritmo de inversión es la existencia de un marco regulatorio sin cambios abruptos en materia de concesiones, permisos y tributos locales. En una actividad caracterizada por proyectos de largo plazo y altos costos iniciales, la previsibilidad aparece como un elemento relevante para la toma de decisiones de las operadoras.
“En Neuquén la energía es una política de Estado. Somos conscientes que debemos trabajar junto con la industria. Si la industria crece, va a crecer nuestra economía”, explicó el gobernador Rolando Figueroa en distintos foros internacionales.
Vaca Muerta en la agenda internacional
La promoción de la cuenca neuquina tuvo uno de sus hitos en mayo, durante la Offshore Technology Conference (OTC) realizada en Houston, Estados Unidos. Allí, Vaca Muerta volvió a posicionarse como uno de los principales desarrollos no convencionales fuera de América del Norte, en un contexto global de competencia por capital y tecnología.
La participación argentina incluyó a más de un centenar de empresas vinculadas a la cadena de valor energética, con foco en servicios, tecnología y equipamiento.
Infraestructura, el principal cuello de botella
Más allá del crecimiento productivo, la infraestructura continúa siendo uno de los principales desafíos para la competitividad de Vaca Muerta. La saturación de rutas, la logística de insumos y el tránsito pesado en zonas operativas se transformaron en un factor crítico para la eficiencia de los proyectos.
En ese marco, la provincia avanzó en acuerdos con empresas operadoras para ejecutar obras viales estratégicas, con el objetivo de reducir costos indirectos y mejorar la seguridad operativa.
El bypass de Añelo
Uno de los proyectos más relevantes es el bypass de Añelo, una obra destinada a desviar el tránsito pesado de la Ruta Provincial 7, eje central de la actividad hidrocarburífera. En septiembre, Neuquén firmó un acuerdo con YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Tecpetrol, Chevron, Phoenix Global Resources y Total Austral para avanzar con la iniciativa.
La obra demandará una inversión estimada en 50 millones de dólares y contempla la construcción y mejora de 51 kilómetros, incluyendo tramos de las rutas provinciales 8 y 17 y un nuevo nexo vial conocido como “el camino de Tortuga”. El objetivo es mejorar la circulación en el área de Añelo y reducir riesgos asociados al alto flujo de transporte pesado.
“Es un primer paso, una iniciativa muy importante que estamos concretando, que es la primera inversión público-privada de envergadura que tenemos con la industria, entendiendo que es un win-win”, remarcó Figueroa.
El rol de GyP
Por otra parte, dentro del esquema productivo provincial, la empresa Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) mantiene un rol activo como administradora de áreas y socia de operadoras privadas. Actualmente, la firma estatal cuenta con unas 100 áreas reservadas para exploración y producción, tanto en desarrollos convencionales como no convencionales, de acuerdo a información oficial.
La participación de GyP se concentró en la organización de procesos licitatorios, la asociación con capital privado y la gestión de áreas en distintas etapas de maduración. Desde el gobierno provincial destacan que su intervención permitió ordenar la exploración en bloques de menor escala y facilitar el ingreso de nuevos jugadores, especialmente en el segmento convencional.
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