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La transición energética y el modelo económico

Especialistas debatieron sobre la necesidad de que Argentina diseñe una nueva estrategia para el sector.

Por estos días, “transición energética” es un concepto instalado y alude a todo el espectro de cambios en los modelos de producción, distribución y consumo de la energía para evitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero el concepto en sí encierra otras lecturas y hay quienes la ven como una oportunidad de posicionamiento global, de redefinición del proyecto de país y de enormes desafíos para la economía. Estas ideas surgieron en el marco del seminario Fiuba-YPF “Transición energética: pensando una estrategia para Argentina”, que se llevó a cabo este mes en Buenos Aires.

“La energía es estratégica para cualquier país. Siempre es muy importante y nosotros tenemos recursos naturales que nos posicionan muy bien. En este contexto y como nunca antes, la transición es una oportunidad de reindustrializar el país, es una oportunidad de desarrollo social, educativo y productivo”, dijo Raúl Bertero, vicedecano de la FIUBA.

Así como una suerte de introducción a la jornada final del seminario, Bertero aseguró que “la cuestión de la transición para nosotros es una forma de plantarnos como actor global en el mercado energético”.

Para quienes creen que el camino de la transición energética conduce indefectiblemente al desarrollo de las energías renovables, Bertero introduce algunas dudas: “Es muy difícil pasar toda la producción energética de hidrocarburos a renovables, eso no va a pasar en el corto plazo y va a ser muy difícil hacerlo en el largo plazo también. Y el gas es un combustible de transición ideal, pero tengamos en cuenta que hay mucho por desarrollar para evitar que el dióxido de carbono que genera el gas vaya a la atmósfera”.

Cambio climático indiscutible

Silvina Oberti, gerente de Sustentabilidad y Transiciones Energéticas de YPF, comenzó su charla aclarando el panorama de la transición al decir que “el cambio climático es una realidad que no discute nadie”.

Los científicos coinciden en achacar la responsabilidad de este cambio a las emisiones antrópicas de gases de efecto invernadero en la atmósfera. El principal de estos gases, el dióxido de carbono, procede en gran parte del sector energético.

Oberti explicó que la compañía tenía un plan basado tres pilares: en la descarbonización de los procesos en marcha, en evaluar cómo hace para avanzar en una economía más baja en emisiones, desde la producción y el consumo; en cómo avanzar en un portafolio de la matriz energética primaria y en progresar en las nuevas soluciones energéticas.

“Hemos avanzado mucho en Argentina porque tenemos una matriz basada en gas y porque venimos trabajando en la descarbonización de nuestras operaciones. Tenemos que seguir caminando este andar y también introducir cambios en el consumo para que sea más responsable”, aseguró Oberti.

En este punto, según coincidieron los disertantes, el primer gran paso de la transición es ver cómo se puede avanzar hacia una mayor descarbonización en el país, tanto desde la producción como desde el consumo.

“Hay una ventana que aprovechar”

Juan José Carbajales, profesor de FIUBA, consultor y ex subsecretario de Hidrocarburos de la Nación (2019-2020), no anduvo con vueltas: “A nivel geopolítico, está todo por discutirse. La guerra puso al mundo patas para arriba y hoy lo que se está debatiendo es si la transición va a seguir el ritmo planeado, se va a ralentizar o se va a agilizar. Si vamos a poner el foco en el abastecimiento y la seguridad energética o si vamos a continuar con los planes de reducción de emisiones, eso hoy se vuelve a discutir”.

Carbajales enumeró los desafíos para la Argentina: “El primero es normativo porque estas grandes ventanas de oportunidades requieren adaptaciones regulatorias y por eso tenemos que ser creativos. No tenemos las soluciones dadas, sino que tenemos que pensarlas”.

“La transición va a dejar ganadores y perdedores. A veces perdemos de vista el rol de la educación en este contexto. Creo que llegó el momento para que la universidad pública vaya de la mano con la industria y las políticas públicas para acompañar en la transición energética. Necesitamos un puente entre jóvenes del oil & gas y jóvenes por el clima, no se puede seguir por separado”, aseguró como quien comparte la clave de la cuestión.

Para terminar, Carbajales señaló: “el gas es el vector de la transición. El mundo necesita hacer una transición que Argentina ya hizo, pasando del carbón a un combustible menos contaminante como el gas. En Argentina necesitamos producir más gas y eso nos está generando otra serie de restricciones como la de la infraestructura. Tenemos grandes cuentas pendientes y aprovechar esta ventana de oportunidad”.

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