Tierra del Fuego

Tierra del Fuego va por su Polo Petroquímico

El proceso de industrialización de gas de la Cuenca Austral prevé la producción de urea y una planta de licuefacción en cercanías de Río Grande, además de la construcción en simultáneo de un puerto y el desarrollo off shore del proyecto Fénix.

Tras casi cuatro décadas de intentos frustrados, la provincia de Tierra del Fuego avanza en su proyecto de conformar un polo petroquímico que permita concretar el viejo anhelo de agregación de valor a los recursos hidrocarburíferos de sus yacimientos on shore y off shore. Este nuevo impulso busca aprovechar los incentivos que le brindan a la idea el Plan Gas.Ar, en cuyo marco el secretario de Hidrocarburos de la provincia, Alejandro Aguirre, presentó el proyecto en las mesas de trabajo del Valor Agregado Nacional, como también en las discusiones por la ampliación del régimen de promoción industrial recientemente anunciada hasta 2030 en procura de diversificar la matriz productiva. También se suman los diálogos por la futura Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas que encabezan el asesor presidencial Ariel Kohan y el secretario de Energía, Darío Martínez, en cuyo ámbito el tema también fue analizado.

Fuentes privadas explicaron a e+ que el desarrollo del futuro polo petroquímico involucra a la petrolera francesa Total, de fuerte participación productiva en esa provincia, y a la empresa de base tecnológica Mirgor, aunque también se podrán sumar una vez lanzada la iniciativa otras operadoras con sus propios planes de industrialización. Las dos compañías están en condiciones de anunciar en breve la conformación de un polo petroquímico en la zona norte de la isla, en proximidad de la ciudad de Río Grande, con la construcción en primera instancia de una planta de urea granulada y metanol, con una inversión estimada de US$1.500 millones y la creación para su construcción de unos 1.300 puestos de trabajo en un plazo estimado de 36 meses. Pero el mega proyecto en consideración también abarca en una segunda instancia una planta de licuefacción y almacenamiento para la exportación de GNL, con una inversión de US$600 millones en 30 meses y otros 1.500 empleos. También hay oportunidad de producir LPG, propano, butano y hasta generar energía eléctrica mediante una planta termoeléctrica alimentada a gas natural.

El secretario Aguirre explicó que el desarrollo permitirá a la Provincia de Tierra del Fuego “contar con un polo petroquímico a fin de industrializar los hidrocarburos de los yacimientos on shore y off shore, y posicionarse como proveedor de excedentes de gas a través de la licuefacción. También se generará, a partir de la ventaja geográfica, una red de proveedores locales de servicios de alta calidad, para abastecer este desarrollo y el futuro que se cree con el éxito exploratorio costa afuera”.

En una primera etapa se estima que el requerimiento de gas del polo petroquímico alcanzará los 4 millones de m3/día, pero al ser un modelo escalable se destaca la necesidad de concretar de manera simultánea la explotación de los yacimientos off shore largamente estudiados, en particular el denominado proyecto Fénix en manos del consorcio que opera Total (junto a sus socios Pan American Energy y Wintershall Dea) que demandaría la inversión de unos US$ 1.000 millones. Para asegurar la estabilidad de las concesiones involucradas que se mantuvieron reuniones informales para la nueva extensión. Las concesiones Cuenca Marina Austral 1 (CMA1), en lo que respecta a la jurisdicción provincial, vencía en 2021 y fueron prorrogadas hasta 2031 en un proceso que se realizó en 2017. Y en los últimos meses se inició el proceso, formalmente, ante el Ejecutivo Nacional, para extender la porción de su Jurisdicción hasta 2041, por lo que el Gobierno de Tierra del Fuego aceptaría una nueva prórroga hasta la misma fecha.

Para Aguirre, el polo permitirá al país sustituir importaciones por unos US$ 400 millones al año, y le significaría a la provincia ingresos por unos US$ 2.700 millones hasta 2041, pero se destaca en particular que su puesta en marcha significará la apertura de 600 puestos directos y 1.200 indirectos, además de la generación de una amplia cadena de valor con proveedores que podrán ser de la provincia o la región sur de la Patagonia, lo que actuará como un multiplicador de la actividad económica. Pero el proyecto también involucra la construcción de un puerto asociado próximo a Río Grande -el único existente hoy es el de Ushuaia- que permita la salida de la producción de valor agregado pero que, a la vez, brinde servicios a todas las actividades industriales y civiles de la isla, operando en forma independiente bajo el formato técnico de “landlord port”. Esta infraestructura comprende muelles de cargas generales, de productos químicos y petroquímicos, incluyendo petróleo crudo y sus derivados.

El proceso de industrialización de gas implica liberar capacidad de transporte del gasoducto General San Martín que en la actualidad es de unos 30 MMm3, pero que no alcanza a los 20MMm3, de los cuales 14MMm3 provienen de la Cuenca Austral. El incremento de la producción fueguina tendría entonces un límite, ya que en paralelo también tienen proyectos en marcha de volúmenes incrementales yacimientos de Santa Cruz y Chubut que utilizan el mismo ducto.

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