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Shell se desprende de sus áreas en Permian

Vendió por 9500 millones de dólares su participación en la cuenca a ConocoPhillips, que se posiciona como una de las operadoras más grandes en Estados Unidos.

La compañía, angloholandesa, Royal Dutch Shell vendió su producción de petróleo y gas en Permian, el campo petrolero más grande de Estados Unidos, a ConocoPhillips por 9.500 millones de dólares.

La presencia de Shell en la cuenca no convencional de Permian data de hace 9 años, cuando adquirió los activos de Chesapeake Energy y llegó a producir 200 mil barriles diarios.

La venta es la última señal de que Shell, al igual que otras compañías petroleras europeas, está bajo presión para vender la producción de petróleo y gas y avanzar hacia la producción de energía más limpia en respuesta a las crecientes preocupaciones sobre el cambio climático entre los inversores y el público en general.

Una ola de adquisiciones en la Cuenca Pérmica comenzó a raíz de la pandemia de 2020 cuando las empresas buscaron reducir costos. La escala del acuerdo de Shell es similar a la adquisición por parte de Conoco de Concho Resources por 9700 millones en octubre pasado, un acuerdo que convirtió a la empresa en un actor importante en Permian, que se extiende a ambos lados de la frontera entre Texas y Nuevo México.

Con la adquisición de la superficie de Shell, Conoco consolida su posición como productor de Permian de primer nivel junto con Pioneer (En abril compró DoublePoint Energy por 6400 millones), Occidental Petroleum, Exxon Mobil y Chevron.

La venta de sus activos en la zona Oeste de Permian (Texas), se concretó tras meses de rumores y especulaciones. De esta manera, Shell se deshizo del 6% de su producción mundial de petróleo y gas. Recientemente Shell también vendió sus participaciones en campos de petróleo y gas offshore en Malasia y Filipinas.

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Shell aumentará sus inversiones en renovables.

Shell aumentará sus inversiones en renovables.

Presión Verde

Si bien se habla con fuerza (al menos desde 2017) de la reducción de emisión de CO2, Shell comenzó a acelerar su cambio hacia combustibles más limpios en los últimos dos años, aunque no lo suficiente para satisfacer a muchos ambientalistas. Además de un objetivo de cero emisiones netas para 2050, se ha fijado el objetivo de reducir la producción de petróleo hasta un 2 por ciento anual para 2030 mediante desinversiones y menores inversiones en exploración y producción.

Shell planea aumentar sus inversiones en energías renovables y tecnologías bajas en carbono a aproximadamente el 25 por ciento de su presupuesto para 2025.

Según reproducen agencias internacionales, al menos una parte del dinero de la venta de activos se destinará a los negocios de energía de Shell, incluidos los puntos de conexión de vehículos eléctricos, los negocios de baterías y los servicios públicos. De hecho, esta semana, la petrolera anunció planes para construir una instalación de biocombustibles en los Países Bajos, que se utilizará para producir combustible de aviación más limpio y diesel renovable, ambos hechos a partir de desechos de aceite de cocina usado y grasa animal.

Esta migración que comienza a tomar fuerza en el último tiempo tuvo como catalizador excluyente a un fallo de un tribunal holandés, que en mayo pasado ordenó a la compañía reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 por ciento para 2030 en comparación con los niveles de 2019, antes de que la pandemia de Covid-19 redujera drásticamente la demanda de petróleo y gas. El fallo se encuentra en instancia de apelación por parte de Shell.

Temos a la competencia

Cuando Shell u otras compañías petroleras venden un campo o una planta petroquímica, la transacción no significa automáticamente que las emisiones globales se reducirán ya que otras compañías retoman la producción de manera rutinaria.

En un artículo reciente publicado en LinkedIn, el director ejecutivo de Shell, Ben van Beurden, escribió que si Shell dejaba de vender combustibles para el transporte “no ayudaría al mundo en nada” porque “la gente llenaría sus autos y camiones de reparto en otras estaciones de servicio. "

Shell, al igual que toda la industria del petróleo y el gas sufrió el impacto de la pandemia. La situación obligó a la empresa a recortar sus dividendos el año pasado. Pero con la recuperación de los precios del petróleo y el gas natural, la compañía reportó ganancias por 5500 millones de dólares frente a los 638 del 2020.

Permian produjo 4,7 millones de barriles por día en agosto, más del 40 por ciento de la producción total de petróleo estadounidense y un aumento de casi 400.000 barriles por día desde enero.

Traducción: Camilo Ciruzzi

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