San Antonio

Por qué San Antonio baja 20 equipos en todo el país

La principal prestadora de servicios de torre sobrelleva la baja de contratos de las grandes operadoras. Con 3.740 empleados, busca reestructurar una deuda de u$s 105 millones.

La baja de decenas de equipos de torre en los campos petroleros de Argentina es la peor foto del impacto de la crisis del sector. El derrumbe de la demanda interna de crudo por la pandemia y la caída del precio del barril acentuaron en los últimos meses un cuadro previo de incertidumbres que esta semana tendió a agravarse.

Hoy el impacto se hace todavía más explícito y se ve en los yacimientos: una sola de las empresas, San Antonio, la principal prestadora de servicios del país en este rubro, dejará fuera de acción una veintena de torres de perforación, workover y pulling. Siete de esos equipos, uno de ellos de perforación, saldrán de áreas de Vaca Muerta, el principal desarrollo energético del país.

La compañía recibe el embate de los recortes de las productoras de petróleo. Ya se traduce en sus números, en los que también siente la carga de una deuda con bancos de u$s 105 millones, en un contexto en el que las fuentes consultadas afirman que invirtió en el país unos u$s 264, 5 millones en cinco años.

De acuerdo a lo que pudo saber +e, las principales petroleras del país, con YPF a la cabeza, ya le notificaron que darán de baja contratos por servicios de torre. Esto es, a un menor ritmo de perforación, menor necesidad de equipos.

En este contexto, comienza a regir una cláusula de fuerza mayor: la mayoría de los contratos de San Antonio establecen que, si un servicio no se presta por razones de fuerza mayor, los clientes pagarán el 50% de los montos establecidos (en el caso de los equipos de torre).

Pese a las gestiones de la empresa, según pudo saber este medio, los pagos se vienen haciendo con demoras, y siempre en porcentajes por debajo de lo establecido. Incluso hay casos de interrupción absoluta de pagos. La compañía recibe de manos de las productoras cerca del 35% de la tarifa operativa acordada, sostuvieron otras fuentes consultadas.

Como en un efecto dominó, la baja del crudo y la crisis de la demanda de petróleo, producto del menor consumo de combustibles, inciden de forma directa en las cuentas de la compañía.

En las áreas petroleras, la caída es notable: la empresa pasó de un total de 86 a los 12 de la última semana, dos de ellos de perforación y el resto de pulling.

Sus dificultades son seguidas de cerca por decenas de empresas. Por el tenor de su operación, tiene una fuerte vinculación con pymes locales que le dan respuestas en los contratos con empresas productoras.

La compañía tiene unos 1000 proveedores activos. De este total, hay unos 200 que dependen directamente de los contratos que logra San Antonio.

Como otras empresas de servicios petroleros, en el actual contexto de crisis, afronta un desafío de magnitud a la hora de juntar los fondos para pagar los salarios.

Tiene un plantel de 3.740 trabajadores. El 22% está trabajando en áreas petroleras, otros en bases o desde sus casas. El resto se encuentra inactivo, si bien recibe en total unos u$s 4,5 millones por mes en los términos del convenio suscripto con los gremios del sector para el personal en cuarentena.

No es un dato menor, en medio de las negociaciones por un nuevo acuerdo salarial que por estas horas plantean los gremios del sector, luego del vencimiento del que rigió hasta el 31 de mayo.

Como en el resto de la cadena de valor de la industria petrolera, sus niveles de actividad quedaron atados al incremento de la demanda de crudo, algo que sería difícil de determinar, al menos en el corto plazo.

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