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Vaca Muerta: el 75% del petróleo neuquino es shale

La roca de esquisto tiene cada vez más incidencia en el sector y está dejando atrás al petróleo convencional.

La producción de shale oil en Vaca Muerta está tomando cada vez más preponderancia en el total de petróleo de la provincia. En el leve incremento en agosto comparado con julio, de acuerdo a los recientes datos de la Secretaría de Energía de la Nación, se observa que uno de los motivos fue que hay empresas que están retomando su actividad después de la larga pausa que puso el aislamiento social ante la pandemia del coronavirus.

En concreto, la producción de Vaca Muerta de petróleo no convencional fue de 119.935 barriles por día en el mes de agosto sobre el total de 159.773 barriles. Esto quiere decir que el 75% de la producción de petróleo en la provincia de Neuquén surgió de la roca shale. En comparación con agosto del año pasado, el porcentaje de participación shale era del 67%, siguiendo los datos oficiales del gobierno provincial.

Solamente la producción de shale oil creció un 15,3% interanual, lo que significa que en el contexto previo a la pandemia del COVID-19 hubo una fuerte migración hacia los pozos horizontales y la orientación de las compañías fue hacia la tecnología más eficiente. De ahí se explican los récords de producción de febrero y marzo, pese a la caída de las inversiones y la actividad fruto de la crisis macroeconómica que arrastra el país.

Para el sector petrolero en particular, el ritmo de crecimiento se vio cortado por el escenario electoral y aquel DNU 566 que le puso un techo al precio interno del crudo para congelar las naftas por tres meses. La medida no pudo sostenerse por si sola y en ese lapso hubo al menos dos "descongelamientos" en los surtidores por las presiones de las empresas del sector y los estacioneros.

Volviendo a los datos del Ministerio de Energía de la provincia, la producción total de petróleo creció un 3,47% interanual en agosto. De este modo, pasó de 154.412 barriles por día en agosto del 2019 -atravesado por la crisis macroeconómica- a 159.773 barriles por día en el mismo mes de este 2020 -atravesado por el coronavirus-.

El incremento es de la mano del aporte de producción de las áreas Bajo del Choique-La Invernada de ExxonMobil, Rincón de la Ceniza que opera Total Austral con otros socios y Bajada de Añelo que está a cargo de Shell Argentina. Todas estas operadoras comenzaron a mover equipos de torre para reiniciar la actividad frenada por el aislamiento social. Pero la clave está en la incorporación de tecnología y la curva de aprendizaje.

ExxonMobil, por caso, sumó un superequipo de perforación para sus operaciones y llegó a tener uno de los pozos con más producción en Vaca Muerta: 2.460 barriles diarios en el BdC-5(h). Shell sumó en sus campos tecnología de San Antonio, la proveedora de equipos de torre que rompió un récord en tiempo de perforación: el SAI-652 logró perforar 1.426 metros en 24 horas.

"En los primeros meses del años había 73 equipos operando y ahora estamos en 25", explicó el gobernador Omar Gutiérrez en una conferencia en el Club del Petróleo. La expectativa está en el rol que tomará la petrolera estatal YPF en Neuquén, que ya activó siete equipos -entre ellos, tres perforadores- y tiene en acción un plan que pretende desplegar 45 torres hacia marzo de 2021.

Tras el dato de "fracking cero" en abril, las etapas de fractura regresaron lentamente en Vaca Muerta con 28 en mayo, 196 en junio, 44 en julio y 98 en agosto. De acuerdo a estos datos relevados por NCS Multistage, en cuatro meses se acumularon 366 etapas de fractura. Pareciera que quedaron lejos las 700 del primer semestre del 2019 o las 400 a 500 después de agosto de ese mismo año.

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