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Gasoducto Norte: una obra crítica que no admite demora

Desde La Libertad Avanza se niegan a expresarse sobre este tema y en el gobierno actual aclararon que la firma de los contratos queda parada.

La fuerte señal de ajuste fiscal que quiere dar el nuevo gobierno de Javier Milei pone en duda una obra estratégica para poder abastecer de gas a todo el noroeste argentino, que se quedará sin la garantía de suministro de Bolivia a partir del próximo invierno.

Se trata de la primera gran decisión que deberá tomar la nueva administración en el ámbito energético, ya que no hay más tiempo para seguir postergando el inicio de la obra o, de lo contrario, no se llegará para la fecha en la que el país vecino ya avisó que dejará de entregar gas en condición ininterrumpible.

“Todos saben que un presupuesto nacional no se puede sostener con 15 puntos de inversión de infraestructura, en el mundo esto lo hacen los privados. Yo cuando hago un gasoducto con presupuesto nacional, ni ustedes ni yo ni nadie que pagamos impuestos usamos ese gasoducto. Si no lo usamos y lo pagamos con impuestos, no resulta lógico”, declaró el futuro ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro.

Sus palabras pusieron en alerta a toda la industria, que ya descontaba la construcción de la reversión del gasoducto Norte para poder abastecer a esta región con el gas de Vaca Muerta.

El problema es que, si bien la obra cuenta con financiamiento de la CAF, hay una parte que requiere de recursos del Estado que iba a cubrirse con fondos de Cammesa. Como agravante, la dispersión de precios que afronta la economía local hizo que las ofertas de la licitación de la obra civil resulten un 60% más caras que el tope que establecía el pliego.

De esta manera, la necesidad de financiamiento del Tesoro se incrementa y rompería la idea de Milei de tolerancia cero ante las partidas de obra pública. Al mismo tiempo, resultaría muy incómodo para el ideario de la nueva gestión aceptar un sobreprecio del 60%, incluso cuando sea justificado.

Teniendo los 540 millones de dólares de la CAF, teniendo el proceso de licitación que está muy avanzado y que hacerlo de vuelta te lleva un montón de tiempo porque la ley de obra pública te establece distintos plazos para publicación, apertura de sobres y demás. Y que es imperioso contar con esta obra para el invierno que viene porque la adenda con Bolivia se firmó hasta el 1 de agosto y después de eso Bolivia no te garantiza volúmenes diarios de gas, está todo dado para que continúe”, sostiene a +e una fuente al tanto del proceso.

Por su parte, desde La Libertad Avanza se niegan a expresarse sobre este tema y en el gobierno actual aclararon que la firma de los contratos queda parada hasta la asunción de la nueva administración.

Hay un factor adicional que tornaría muy riesgoso el freno del proyecto. La provisión de los tubos ya fue adjudicada a Tenaris y actualmente se están fabricando en la planta de Valentín Alsina. Por lo tanto, si se decide discontinuar la iniciativa, habrá que pagarle a la empresa de todas formas para tener los tubos almacenados en un depósito o enfrentarse a un hipotético reclamo legal.

El Grupo Techint también fue quien presentó la oferta más económica para realizar la obra civil, y si bien estos contratos no fueron firmados a diferencia de la provisión de tubos, representaría un duro golpe a los intereses de la compañía. Si bien Milei adelantó un fuerte recorte de la obra pública, también aseguró que se respetarán los contratos vigentes. La reversión del gasoducto Norte será la primer gran decisión energética de su gobierno.

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