YPF

YPF se recuperó pese a la caída del petróleo Brent

La compañía mejoró sus ganancias en el segundo trimestre de 2025 y refuerza la apuesta en Vaca Muerta, aunque desaceleró las inversiones.

YPF cerró el segundo trimestre de 2025 con un resultado neto positivo de US$58 millones, y revirtió la pérdida de US$10 millones del primer trimestre, en un contexto marcado por la caída del precio internacional del petróleo Brent y una menor producción en campos maduros.

La mejora en el beneficio se explicó principalmente por la reducción de pérdidas en “Otros resultados operativos netos” —de US$323 millones en el 1T25 a US$26 millones en el 2T25—, asociada a la ausencia de costos extraordinarios de campos maduros y a ganancias por la revaluación de activos, incluida la venta del 49% de Aguada del Chañar.

El EBITDA Ajustado alcanzó los US$1.124 millones, un 10% menos que en el trimestre anterior y 7% por debajo del mismo período de 2024. La baja respondió a la contracción del Brent, que afectó los precios de combustibles y refinados, y a la menor participación de la compañía en Aguada del Chañar, que desde abril opera con un 51% de participación. Sin embargo, excluyendo el impacto de los campos maduros, el EBITDA habría llegado a US$1.250 millones.

Inversiones enfocadas en Vaca Muerta

En el trimestre, YPF invirtió US$1.160 millones, un 5% menos que en el 1T25 y 3% menos interanual. Pese a este retroceso, la compañía mantuvo su foco en los proyectos no convencionales: el 71% del CAPEX se destinó al desarrollo de Vaca Muerta, en particular en bloques como La Calera y Lindero Atravesado, con mejoras en productividad y reducción del costo de extracción a US$12,3 por barril equivalente (-19% t/t).

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Vaca Muerta puede consolidar el superávit energético del país en los próximos años.

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Los ingresos netos sumaron US$4.641 millones, un leve aumento del 1% trimestral impulsado por mayor demanda estacional de gas y gasoil y por exportaciones de petróleo pesado Escalante, favorecidas por el mantenimiento programado en la refinería La Plata. También se destacaron mayores ventas de granos y harinas, beneficiadas por menores aranceles de exportación.

Presión en caja y deuda de YPF

El flujo de caja libre fue negativo en US$365 millones, principalmente por el impacto de los campos maduros, el pago de impuestos de filiales y los intereses de deuda. La deuda neta consolidada aumentó a US$8.833 millones, con un ratio de apalancamiento que pasó de 1,8x a 1,9x. La liquidez se redujo un 18% t/t, a US$1.011 millones.

Tras el cierre del trimestre, Moody’s elevó la calificación crediticia de YPF de Caa1 a B2 con perspectiva estable, respaldada por la mejora del riesgo soberano. La petrolera ratificó que mantendrá el desarrollo de infraestructura y producción en Vaca Muerta como eje central de su estrategia, buscando potenciar exportaciones y mejorar su eficiencia operativa, incluso en un escenario de volatilidad de precios internacionales.

El segundo trimestre del año de YPF estuvo marcado por una contracción del Brent y los precios internacionales del petróleo, así como por la estrategia de desinversión de campos maduros, lo que afectó negativamente el EBITDA Ajustado.

Sin embargo, la compañía logró compensar parcialmente estos impactos mediante la eficiencia en los costos de extracción, el aumento de las ventas estacionales de gas y una gestión activa de su cartera de activos, lo que llevó a una mejora en el resultado neto. A pesar de los desafíos, YPF mantuvo su enfoque en el desarrollo de Vaca Muerta y sus proyectos clave de infraestructura para exportación.

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