Opinión

Nielsen, Pereyra, el blindaje y el frente tarifario

Hay seis meses de freno a la tarifa de gas y electricidad. Al mismo tiempo, Pereyra anticipó que habrá un proyecto de blindaje de Vaca Muerta.

POR FERNANDO CASTRO - Editor +e

El debate en el Congreso, no tan apto para cardíacos, encierra claves para el futuro del shale argentino. En buena medida, la idea de congelar las tarifas de gas y luz implica incógnitas en los precios en la industria. Por ahora, el gobierno nacional habla de desdolarizar tarifas, algo que, entre sus varias posibles acepciones, implica que los que menos tienen puedan pagar la factura. No está claro qué ocurrirá luego del semestre del congelamiento tarifario, un período en el que también se abriría paso al estudio de cuánto salen los servicios energéticos en el país. Casi en simultáneo, como para atenuar el impacto de lo anterior, surge el límite del 8% a las retenciones y una serie de encuentros entre el gobierno nacional, Neuquén y las petroleras para buscarle la vuelta a un escenario ultra complejo, ese en el que el país necesita la llegada de dólares y la macroeconomía más bien los espanta.

Quizás parte de la solución pase por lo más preciso acerca de eso que se haya dicho en los últimos días: el encargado de anunciarlo fue Guillermo Pereyra, el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado, que se volvió a reunir el jueves con el nuevo presidente de YPF, Guillermo Nielsen. El sindicalista sostuvo que en los próximos días comenzarán a trabajar en un proyecto de ley para el blindaje de Vaca Muerta.

“Próximamente se estará presentando el proyecto de blindaje a la actividad no convencional, así que acordamos trabajar con los sindicatos, las empresas y el gobierno nacional para conseguir el mejor proyecto”, dijo Pereyra. “Tenemos que trabajar todos juntos porque, según el escenario que planteó Nielsen, la actividad se duplicará o triplicará en los próximos años”, expresó el gremialista a través de un comunicado.

Nielsen estuvo en Estados Unidos junto con el secretario de Energía, Ernesto Lanziani. Fue de lo primero que hicieron apenas asumieron en funciones, como presentando credenciales en el país que es la cuna del shale mundial, que cuenta con jugadores de peso con áreas en desarrollo en Vaca Muerta.

En medio de la parálisis de inversiones, el gobierno neuquino sigue apostando a la atracción de nuevos jugadores. Equinor, la gigante noruega, recibió un permiso de exploración en Águila Mora Noreste, un área de la ventana de petróleo de Vaca Muerta. A principios de mes, Vista Oil e YPF habían recibido sendas licencias no convencionales en Águila Mora y Loma Amarilla Sur, respectivamente. Son esas señales que Neuquén se empeña en seguir dando para marcar el tipo de posibilidades que implica la producción de Vaca Muerta y ganar tiempo para cuando haya condiciones de mercado. Después de todo, las empresas saben por demás las bondades de la roca no convencional en la que “pinchan” y obtienen muy buenos resultados.

Respeco a la cuestión de fondo, Gutiérrez había sido claro en el almuerzo del Día del Petróleo: la necesidad de terminar con “el cepo a la industria petrolera”, hoy la principal traba para la llegada de inversiones.

Se sabe: es lo que genera más incertidumbre y un dilema para el gobierno nacional. ¿Cómo hará para reactivar el sector shale neuquino en las actuales condiciones económicas? Sí, aquello del virtuosismo de la formación geológica y de los problemas que tiene encima.

Así las cosas, se abre un puñado de meses, por marcarlo de algún modo, el lapso de la ley de Emergencia Económica, que bien podría ser un período para saber si finalmente habrá un nuevo trampolín para el shale.

El 2020, en el mejor de los casos, es un año con muchos meses perdidos, sostienen en la industria quienes calculan cómo podría ser una eventual reactivación si finalmente el nuevo gobierno lograra mejorar las condiciones.

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