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Las mujeres petroleras que impulsan la equidad en la industria

Un grupo mujeres lidera la comisión de la SPE que persigue como objetivo una perspectiva más amplia del concepto de diversidad y así generar más inclusión en toda la cadena de valor de la producción.

Aunque reconocen que el mundo está cambiando y que las puertas cada vez parecen más anchas para la inserción de las mujeres en la producción de petróleo y gas, las voluntarias de la Sociedad de Ingenieros del Petróleo (SPE, por sus siglas en inglés) consideran que aún queda mucho por hacer. Por eso, y tras haber expuesto la importancia de generar diversidad de género en las compañías de la región, decidieron expandir sus horizontes y abarcar una equidad todavía más amplia.

Lourdes Guiñazú es una de las referentes de Women In Energy (WIN), un espacio dentro de la SPE. Según explicó, la sociedad tiene tanto gabinetes técnicos como espacios no técnicos, en donde se discuten otras problemáticas relativas a la industria del petróleo y gas. En esta última categoría se encuadró WIN, un ámbito que surgió en 2016 a nivel global con las ansias de interpretar un cambio de época que abría nuevas oportunidades para las mujeres.

En Argentina, la SPE tiene tres seccionales, ubicadas en Buenos Aires, Neuquén y el Golfo San Jorge. “En 2019, un grupo de 8 ingenieras creamos el comité de Women in Energy en la seccional Patagonia”, explicó Guiñazú a +e sobre este espacio, que se expandió incluso en un año tan atípico como 2020, con la pandemia atravesando nuestras vidas.

El año pasado, y en medio de la pandemia de coronavirus, el comité creció hasta incorporar a un total de 27 mujeres voluntarias, que decidieron alinearse a una postura global de la SPE para ampliar los horizontes y generar una inclusión verdadera, que vaya más allá del fomento a la participación de mujeres dentro de la industria.

Así, el espacio pasó a llamarse Comité de Diversidad e Inclusión. A partir de esta decisión, el objetivo es promover la inserción de personas diversas a las plantas de empleados, para generar una verdadera equidad que abarque no sólo el género sino también las razas, las nacionalidades o la identidad de género, entre otros aspectos.

El propio comité parece ser un ejemplo de esa diversidad que proponen: “Tenemos ingenieras con gran diversidad cultural, son de Venezuela, Colombia, Bolivia y de muchas provincias argentinas”, detalló Lourdes en diálogo con este suplemento.

Además de generar más oportunidades laborales para las mujeres y otras minorías, desde WIN están convencidas de que la inclusión genera un impacto positivo en las compañías y, por lo tanto, tiene un efecto global multiplicador en toda la cadena de valor vinculada al petróleo y gas.

En ese sentido, aseguran que contar con grupos más diversos se traduce, en el largo plazo, en un incremento en la rentabilidad de las compañías que diversifican a su personal. Guiñazú llamó a esta postura como “el arte de trabajar en conjunto” y aclaró que la unión entre personas diversas genera una simbiosis positiva.

“En cualquier industria, cualquier compañía que trabaja en un ambiente de diversidad tiene resultados más creativos y con mayor productividad”, dijo Guiñazú y aseguró que ese aumento en la productividad y la creatividad se traduce, a posteriori, en la creación de una empresa más rentable.

Desde su creación, el grupo ha desarrollado espacios de capacitación para fomentar la inserción de más mujeres en la actividad. Aunque comenzaron sus actividades con eventos presenciales, pronto tuvieron que adaptarse a los encuentros en ámbitos de virtualidad, y así lanzaron una serie de webinars sobre temas técnicos.

Sin embargo, la ingeniera aclaró que el principal escollo para generar una inclusión real en la industria se basa en la educación, por lo que la principal tarea del comité es fomentar que más niñas orienten sus vocaciones hacia la matemática, la ingeniería, la tecnología o las carreras científicas. Aclaró que sólo con más mujeres estudiando ese tipo de carreras se lograrán más posibilidades de inserción para modificar ese bajo porcentaje.

De este modo, el comité desarrolla charlas y actividades, como transmisiones en vivo a través de Instagram, para despejar dudas sobre las carreras técnicas entre adolescentes y jóvenes. A su vez, explican todos los detalles del trabajo en el campo, que muchas veces se convierte en el factor que más desmotiva a las mujeres a acercarse a esta actividad.

A partir de esta nueva premisa, que cambió el nombre del comité, el objetivo es fomentar la educación de carreras técnicas entre la población más diversa posible, y reconociendo que aún queda mucho por hacer para que las niñas, sobre todo, se inclinen hacia este tipo de estudios y sepan ganarse sus oportunidades en el mundo laboral.

“Yo no estoy a favor de los cupos, ni en esta ni en ninguna otra industria”, sostuvo Guiñazú en relación a las normativas que exigen una cantidad mínima de mujeres o personas de minorías en las plantas de empleados. Según expresó, es necesario llegar a un contexto en donde los empleados sean elegidos por su talento y el valor que aportan a la cadena productiva, más allá de su género u otras características.

En ese marco, recomendó extender la licencia por paternidad para los varones sería una gran herramienta para generar mayores posibilidades de contratación para las mujeres y ganar una verdadera equidad dentro de las compañías.

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> Participación, pero con voz y voto

El rol de las mujeres en el sector. Según la última encuesta realizada por WIE, un 19% del personal de la industria está compuesto por mujeres, pero en buena medida abocadas a la venta minorista. Una parte importante la constituyen las playeras de las estaciones de servicio.

El techo de cristal. Lourdes Guiñazó explicó que son pocos los perfiles técnicos que logran hacerse un lugar en un mundo con fuerte tradición masculina. Aquellas que acceden a cargos más calificados parecen tener cerradas las oportunidades de ascenso. El desafío es que las tengan en cuenta para ocupar puestos de decisión.

La lucha por la equidad. “Todavía es raro ver a mujeres en puestos de dirección o en las gerencias de las compañías, la mayoría de las empresas sólo tienen hombres en las posiciones donde se toman las decisiones”, afirmó.

¿Hay que establecer cupos?

Guiñazú no comparte la fijación de cupos por género, sino que las contrataciones sean por calificación y siempre en equidad con sus colegas varones. En ese marco, considera que las licencias por paternidad aportarían más igualdad y potenciaría la contratación de mujeres.

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