Suecia traslada una ciudad edificio por edificio por el avance de una enorme mina de hierro
¿Puede una ciudad entera mudarse para sobrevivir? En Kiruna, Suecia, 6.000 personas y 2.700 hogares ya se trasladan para dejar paso a la expansión minera que alimenta la transición verde europea.
Kiruna, ubicada a 145 km al norte del Círculo Polar Ártico, se encuentra en pleno proceso de reubicación masiva. Esta ciudad sueca, fundada hace más de 125 años alrededor de la minería, se mueve 3 km hacia el este para evitar el hundimiento del suelo provocado por la expansión de la mina de hierro subterránea más grande del mundo, operada por LKAB (Luossavaara-Kiirunavaara AB), empresa estatal sueca.
El proyecto, planificado desde 2004, representa una de las transformaciones urbanas más ambiciosas del planeta. En agosto de 2025, la iglesia icónica de Kiruna —un edificio de madera de 113 años y 672,4 toneladas— fue trasladada en su totalidad durante dos días en un espectáculo de ingeniería que captó la atención mundial. Esta maniobra simboliza el compromiso de preservar el patrimonio mientras se asegura la continuidad minera.
La mina de Kiruna: Motor económico y amenaza física
La mina de Kiruna produce el 80% del mineral de hierro extraído en la Unión Europea. Desde la década de 1890, LKAB ha extraído alrededor de 2.000 millones de toneladas de mineral, con reservas estimadas en 6.000 millones adicionales. La profundidad actual alcanza los 2 km, y la expansión hacia nuevos niveles genera hundimientos progresivos que amenazan el centro histórico.
En 2025, LKAB actualizó su pronóstico de deformación y amplió el área de impacto, lo que obliga a reubicar a 6.000 personas y 2.700 hogares adicionales. La empresa cubre los costos de compensación, estimados en 22.500 millones de coronas suecas (2.400 millones de dólares) durante los próximos 10 años. Alrededor del 90% de los residentes eligen recibir una nueva vivienda en lugar de compensación monetaria, con un valor de mercado más un 25% adicional.
Mats Taaveniku, presidente del consejo municipal de Kiruna, resume la realidad local: “Todos los residentes saben que tarde o temprano tendremos que mudarnos de nuestras casas porque dependemos de esta industria minera. Vivimos de los minerales”.
El rol estratégico en la transición energética
El descubrimiento del depósito Per Geijer —uno de los mayores yacimientos conocidos de elementos de tierras raras en Europa— eleva la relevancia de Kiruna. Estos minerales críticos son esenciales para baterías, turbinas eólicas y vehículos eléctricos. La UE clasificó el proyecto como estratégico bajo la Critical Raw Materials Act, con meta de cubrir el 40% de la demanda doméstica para 2030 y reducir la dependencia de China.
Niklas Johansson, vicepresidente senior de asuntos públicos de LKAB, explica: “El problema actual es que el municipio posee muy poca tierra. Han tenido que comprar al Estado, que controla la mayoría del territorio ártico, y aquí surgen conflictos con el pastoreo de renos, la defensa y la naturaleza”.
La expansión minera genera tensiones con el pueblo indígena Sami, cuyos rutas de pastoreo de renos se ven afectadas. Sin embargo, LKAB afirma que dialoga activamente para minimizar impactos.
Desafíos de la nueva Kiruna
La nueva ciudad, diseñada con edificios altos y calles estrechas, presenta retos climáticos. Un estudio de la Universidad de Gothenburg advierte que las temperaturas invernales pueden bajar hasta 10 °C más que en la antigua ubicación, debido a la acumulación de aire frío en la depresión geográfica. Jennie Sjöholm, profesora senior de la universidad, describe: “Kiruna es una ciudad invernal. Los inviernos son largos y fríos. La diferencia entre -15 °C y -25 °C afecta mucho el confort humano”.
A pesar de ello, la nueva Kiruna incorpora espacios peatonales, acceso directo a la naturaleza y un centro cultural moderno. El proyecto avanza hacia su finalización en 2035, con cientos de viviendas, comercios y el nuevo ayuntamiento ya operativos.
Implicaciones para el futuro de la minería
Kiruna ilustra el costo humano y social de la autonomía en minerales críticos. La UE y el gobierno sueco enfrentan demandas de mayor apoyo financiero, como señala Taaveniku: “La UE debe ir más allá de declaraciones políticas. Necesitamos apoyo concreto con dinero”.
Este caso demuestra cómo la dependencia minera puede transformar comunidades enteras. Kiruna no solo sobrevive: se reinventa como modelo de adaptación en la era de la transición energética.
Fuentes: LKAB, CNBC, DW con aportes de +E
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