Reforma de la Ley de Glaciares: Un debate parlamentario bajo fuego cruzado
¿Progreso económico o seguridad hídrica? Argentina debate la reforma de su Ley de Glaciares entre promesas de inversión y denuncias de regresión ambiental.
La Cámara de Diputados de la Nación inició esta semana las audiencias públicas para discutir la modificación de la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. Este proyecto, que cuenta con media sanción del Senado desde el 26 de febrero, genera un clima de extrema tensión política y social.
La magnitud del interés general demostrada con la inscripción de más de 102.000 personas interesadas en exponer, aunque se limitaron las intervenciones presenciales y virtuales a 200 oradores por jornada.
Voces en conflicto
Desde el sector productivo, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) defiende la reforma como una pieza central para la previsibilidad económica. Roberto Cacciola, presidente de CAEM, sostuvo que la normativa actual posee "marcos rígidos" que impiden soluciones eficientes.
La industria minera proyecta que, de aprobarse la reforma, el sector podría traccionar inversiones superiores a los USD 33.000 millones. Además, estiman la creación de entre 180.000 y 200.000 empleos directos e indirectos hacia el año 2032. Cacciola enfatizó que "el 75% de los proyectos de cobre necesitan que el tema glaciares se resuelva" para ser viables bajo estándares modernos.
La resistencia al proyecto suma voces de peso internacional y local. Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, denunció que "el agua no es una mercancía, es un derecho" y alertó sobre la violación de derechos de los pueblos indígenas.
Por su parte, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) calificó la reforma como "inconstitucional y regresiva", señalando que otorga a las provincias la potestad política de decidir sobre un criterio que debe ser estrictamente científico.
La ciencia contra la "función hídrica efectiva"
El núcleo de la controversia radica en el cambio de criterio para la protección. El proyecto busca limitar el amparo legal únicamente a aquellos cuerpos de hielo que cumplan una "función hídrica efectiva" para la recarga de cuencas. Actualmente, la ley protege de manera integral todos los glaciares y el ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua.
Expertos y organismos técnicos aportan cifras preocupantes. El IANIGLA reportó en su última actualización de los Andes Desérticos una reducción del 17% en la superficie de glaciares y un 23% en los manchones de nieve perennes en solo una década.
Asimismo, el instituto destaca que los glaciares de escombros, característicos del ambiente periglacial, contienen entre un 35% y un 70% de hielo en su interior, aportando entre el 25% y el 50% del caudal de los ríos en zonas áridas durante años de sequía.
Mientras el oficialismo de La Libertad Avanza busca acelerar el tratamiento para votar en el recinto el próximo 8 de abril, las asambleas ciudadanas mantienen la guardia alta.
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