Ley

Los temas de la agenda energética poselectoral

Del gasoducto al precio de los combustibles, la industria requiere definiciones de la política.

A partir del lunes, hay cuestiones centrales de la agenda energética que deberán despertar de la siesta proselitista. Una de ellas es la Ley de Promoción a las Inversiones Hidrocarburíferas, anunciada por el presidente Alberto Fernández hace casi dos años.

El proyecto ingresó en el Senado en septiembre y quedó freezado en comisión. El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, aseguró que trabajará “full time” en el tema y que buscará consenso entre las petroleras, comenzando por YPF, para cambiar el proyecto que se puso al hombro el secretario de Energía, Darío Martínez.

Entre las PASO y las elecciones, a nivel local, la ley petrolera actuó como eje organizador de una campaña insulsa. Sirvió como punta de lanza para que el partido provincial pudiera aplicar su vieja fórmula para los comicios nacionales de defensa de los recursos neuquinos versus el supuesto afán predatorio porteño, aunque realmente no es un tema que desvele a la mayoría de la sociedad.

Una vez que baje la espuma electoral, será hora de definir la pulseada por el detalle fino de la ley, de pulir su letra que pone millones de dólares en juego.

La gran incógnita es si el gobierno nacional, resultado electoral mediante, tendrá la fortaleza política para sancionar la ley antes del 10 de diciembre y cuánto deberá ceder para tener el respaldo de las provincias productoras. La disputa será intensa.

Otro tema que necesita una resolución rápida es la obra del nuevo gasoducto troncal para llevar más gas desde Vaca Muerta a Buenos Aires y Santa Fe. Se estima que en el próximo invierno la capacidad de transporte de la cuenca neuquina quedará al tope, con lo cual es fundamental un nuevo caño para que la producción siga creciendo y reemplace las costosas importaciones de GNL y el aporte en baja del gas boliviano.

La obra demandará al menos 18 meses de construcción, con lo cual los tiempos apremian. El gran desafío es conseguir financiamiento por unos 2000 millones de dólares. YPF e IEASA ya decidieron que pondrán 500 millones de dólares recaudados del impuesto a las grandes fortunas. Por las diferencias internas en el gobierno nacional, aún no se define cuál será el aporte del Tesoro. Mientras que el resto provendría de las productoras privadas. ¿Se podrá lanzar la licitación antes de fin de año como pretende Martínez?

Un tercer tema en la agenda es el precio de los combustibles, sin cambios desde mayo. La cotización internacional del crudo, que supera en unos 30 dólares al precio de comercialización interno del barril, y el proceso inflacionario presionan sobre los costos. Pablo González, presidente de la compañía que marca el pulso del mercado, aseguró que no hay ninguna decisión de incrementar los precios luego de las elecciones. Mientras, las productoras de petróleo independientes presionan para conseguir mejores precios por el crudo y acortar la brecha con la paridad de exportación.

Con un crecimiento acotado de la producción de gas por el cuello de botella de la infraestructura, la actividad en Vaca Muerta en los próximos meses se volcará hacia la ventana de crudo. En definitiva, el nivel de inversiones en 2022 estará condicionado por los precios internos, la sanción de la nueva ley y el rumbo de la macroeconomía. Los tiempos piden definiciones.

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