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Huelga de navieros pone en jaque al sistema energético

Iniciaron una huelga por 48 horas que perjudica el abastecimiento de combustibles para generación y las operaciones de GNL.

Trabajadores portuarios pusieron en marcha otra huelga de 48 horas a partir de la medianoche en reclamo de que sean declarados por el Gobierno como prioritarios para la vacunación contra el COVID-19. La protesta vuelve a poner en jaque al sistema energético, al perjudicar el abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL), combustibles y petróleo.

Los gremios ya habían realizado una huelga la semana pasada, paralizando las exportaciones de granos de Argentina.

Según el comunicado difundido ayer, la medida se realiza "ante el exponencial incremento del nivel de contagios en todos los sectores de nuestra actividad, la lamentable pérdida de varios compañeros y el fracaso de todas la gestiones que venimos realizando ante distintas autoridades nacionales".

La huelga afectará la logística de combustible en centrales térmicas y podría demorar el reingreso del regasificador de la compañía Excelerate en Bahía Blanca. De hecho, la protesta de la semana pasada generó perjuicios en la reposición de fueloil y gasoil para las centrales térmicas y más demoras en la llegada del buque Exemplar hasta la terminal de Escobar para realizar transferencia de carga.

La protesta obligó al gobierno a importar energía eléctrica desde Brasil y Uruguay y a aplicar restricciones a la demanda de gas de pymes y estaciones de GNC el pasado fin de semana.

El buque debía ingresar hoy en el puerto de Bahía Blanca. La empresa Excelerate Energy tenía pensado comenzar inyectar gas natural entre el viernes y el fin de semana. Su operación es clave para afrontar el pico de demanda de gas de invierno.

Según pudo averiguar +e, se mantienen negociaciones para que el barco pueda amarrar en la terminal bahiense.

Mientras que el Expedient, ubicado en Escobar, está regasificando con normalidad pero la medida de fuerza podría perjudicar las operaciones de carga de gas.

La protesta obligó al gobierno a importar energía eléctrica desde Brasil y Uruguay y a aplicar restricciones a la demanda de gas de pymes y estaciones de GNC el pasado fin de semana.

El conflicto se desata en un momento crítico para el sistema energético argentino, en que declina la producción de gas local y el aporte de Bolivia, hay baja hidraulicidad en las represas, y crece la demanda por la baja de las temperaturas.

El Gobierno hasta el momento ha declarado como grupos de trabajo prioritarios para recibir las vacuna contra el coronavirus a aquellos vinculados a la salud, la educación, la seguridad y el transporte intencional de cargas. Los navieros aseguran que el personal embarcado se ve imposibilitado de recibir atención médica urgente y que las condiciones de trabajo hacen imposible el distanciamiento social o el aislamiento de los contagiados.

El comunicado difundido es firmado por 11 gremios, entre ellos los trabajadores portuarios que preparan los barcos para navegar, junto con los capitanes de remolcadores y veleros que guían los barcos de carga hacia y desde el puerto.

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