hidrógeno verde

Los países con mayor potencial en hidrógeno verde

Los expertos convocados en el Foro de Bariloche hicieron un mapeo de situación de los jugadores de la región con más proyección en hidrógeno sustentable.

Con todo un panel dedicado al análisis del potencial del hidrógeno verde en América Latina, los expertos convocados en el Foro Global desarrollado en la ciudad de Bariloche hicieron un mapeo de situación de los principales jugadores de la región que podrían competir con Argentina.

Según la mirada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se han detectado 11 lugares dentro del continente que van a ser exportadores netos de hidrógeno verde o de hidrógeno de bajo contenido de carbono. Entre ellos, se destaca México con un mayor grado de utilización para su industria pesada doméstica, Colombia, Brasil, Uruguay, Argentina y Chile (con un polo de desarrollo en el norte y otro en la zona de Magallanes en el sur).

Sin embargo, el caso más sorprendente para el Lead Energy Specialist del banco, es el de Trinidad y Tobago, que actualmente figura como el cuarto productor mundial de amoníaco y el séptimo de metanol a raíz de sus enormes recursos gasíferos. “Tiene toda la industria instalada lista para ser usada. Solo que hoy se usa con hidrógeno gris. Entonces, hoy en el BID estamos apoyando a Trinidad y Tobago en desarrollar un programa para pasar a hidrógeno verde con eólica offshore”, subrayó Christiaan Gischler.

Por el lado de Brasil, país que empieza a ser visto por gran apetito por la australiana Fortescue y amenaza con ganar prioridad frente al proyecto Pampas de Río Negro, Gustavo Naciff de Andrade, Superintendente adjunto de la Empresa de Pesquisa Energética, dijo que cuentan con la “potencialidad técnica de cubrir 14 veces la demanda actual de hidrógeno en el mundo”.

Otro país novedoso en este mapeo que contó con un representante directo de alto calibre fue Guatemala. Su ministro de Energía y Minas, Alberto Pimentel, destacó el hito de haber alcanzado una cobertura eléctrica renovable del 75% y trazó una hoja de ruta de cara al futuro.

“Guatemala tiene una producción superavitaria de energía eléctrica y tenemos la posibilidad de crecer 4 a 5 veces en un muy corto plazo. Ahora estamos intentando dar el siguiente paso. El año pasado fue declarado el hidrógeno verde como fuente renovable y eso es importante porque la ley en Guatemala otorga importantes incentivos fiscales a toda planta renovable. Ahora el hidrógeno va a gozar de eso”, agregó.

La visión de los países desarrollados, futuros importadores de este vector energético, estuvo representada, entre otros, por Thomas Dimitroff, General Counsel and Head of Strategy de CWP Global, quien remarcó el interés específico de su empresa en la Patagonia. No obstante, alertó sobre la importancia de contar con “un soporte de políticas para estabilizar la regulación y el régimen fiscal”.

Del mismo modo, el Gerente Ejecutivo Corporate del Banco Patagonia, José Ignacio de la Vega, dijo que “un adecuado mercado cambiario o un beneficioso sistema normativo que otorgue beneficios e incentivos, sin duda potenciaría y sería determinante para captar inversiones”.

Otro de los desafíos mencionado como condición necesaria para desarrollar esta incipiente tecnología se centró en la mejora de infraestructura, particularmente en la expansión de las líneas de alta tensión.

“No puedes tener energías renovables sin inversiones en transmisión, es imposible. Es uno de los aspectos que todos los hacedores de políticas estamos considerando fuertemente. Eso es parte de la presión que le pone al tema, porque además de resolver el tema de financiamiento para las fuentes de generación y las plantas de hidrógeno, tenemos que conseguir créditos para las líneas de transmisión. Es un tema que añade dificultad, pero necesariamente tiene que resolverse”, manifestó el ministro guatemalteco.

“Hay que resolver el tema del agua que es fundamental. Resulta que es una zona escasa en agua desde México hasta acá y vamos a tener que desalinizar agua. Vamos a tener que habilitar puertos que no estaban habilitados para trabajar con carburantes explosivos e inflamables. Vamos a tener que trabajar en lugares donde hay comunidades indígenas porque si no nos vamos a encontrar con una oposición muy férrea y, sin ese diálogo, la probabilidad de financiamiento será muy baja”, agregó el referente del BID.

Para tener una idea del total de inversiones necesarias, el CEO de Green Hydrogen Organisation, Jonas Moberg, citó un informe de la consultora Mackenzie que anticipa que para el 2030 se requerirán unos 300.000 millones de dólares de inversión en la economía del hidrógeno mundial, de los cuales, “al menos el 15% de eso debe ser para Latinoamérica”.

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