Gustavo Rossi, socio fundador y CEO de Duralitte y Duxaoil.
Desde Houston, el CEO de Duralitte y Duxaoil aseguró que cambió la mirada de los inversores sobre Argentina y que las empresas ya buscan socios locales para desembarcar en la cuenca.
El cambio de clima en torno a Vaca Muerta también empezó a sentirse en la cadena de proveedores, donde empresas internacionales comenzaron a buscar alianzas con firmas radicadas en Neuquén para ingresar al mercado argentino. Así lo sostuvo Gustavo Rossi, CEO de Duralitte y Duxaoil, durante una entrevista con +e en el evento Shale in Argentina, realizado esta semana en Houston. El empresario, que lidera un grupo de origen argentino con presencia en Estados Unidos y otros mercados de Latinoamérica, afirmó que la percepción sobre el país cambió en los últimos meses.
Según explicó, la combinación del contexto político, el posicionamiento internacional de Vaca Muerta y una mayor predisposición de los inversores estadounidenses modificó la forma en que se plantean los negocios con Argentina. "El factor principal es el político. Hoy, Argentina tiene viento de cola, muy importante y muy bueno para las relaciones bilaterales", señaló.
Rossi relató que la diferencia más evidente aparece en la forma en que proveedores norteamericanos comenzaron a acercarse al mercado argentino. Durante años, explicó, muchas empresas estaban dispuestas a vender productos hacia Argentina, pero evitaban involucrarse en el proceso comercial y financiero local. Ese escenario empezó a cambiar.
"Hoy ya esa barrera no existe. Entonces ya empiezan a buscar partners que estén ubicados en Neuquén o en Argentina para buscar algún tipo de asociación", sostuvo.
Desde su experiencia al frente de Duxaoil, la subsidiaria estadounidense del Grupo Duralitte dedicada al diseño, fabricación y distribución de componentes de alta ingeniería para la industria del petróleo, el gas y la minería, Rossi indicó que ese interés se percibe especialmente entre proveedores vinculados al mercado de Midland, uno de los principales polos del shale estadounidense.
El empresario también vinculó ese escenario con los acuerdos internacionales que comenzaron a cerrar las grandes operadoras, como la alianza entre YPF y la italiana Eni para el desarrollo del proyecto Argentina LNG.
Rossi recordó que su empresa había iniciado hace años un trabajo de vinculación con fabricantes italianos de válvulas y componentes industriales, anticipándose a ese movimiento.
Según indicó, esas compañías ahora ya cuentan con una referencia local para prestar servicios en la cuenca neuquina. "Eni tiene un portfolio de proveedores. Hoy esos posibles proveedores que requieren un servicio local neuquino ya saben a quién pueden llamar", afirmó.
"Estamos hablando de compañías que tienen más de 100 años en el mercado", destacó.
Durante el diálogo también se refirió a la idea de que Argentina tenga un margen de cinco años para aprovechar el impulso de Vaca Muerta y desarrollar toda su cadena de valor. Para Rossi, las condiciones actuales obligan a actuar con mayor velocidad.
"Yo creo que la ventana en cinco años es demasiado. Deberíamos estar pensando en un plazo muchísimo menor para poder establecerse en Argentina con algún tipo de asociación."
El empresario consideró que tanto Neuquén como Río Negro atraviesan una oportunidad excepcional impulsada por los acuerdos que las grandes operadoras están cerrando a nivel internacional, y sostuvo que ese proceso puede convertirse en un motor para fortalecer a las empresas medianas y pequeñas que integran la cadena de proveedores del shale argentino
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