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Barril criollo: sin cambios, el tema es cuándo lo anunciarán

El gobierno le da los últimos retoques al plan de incentivo a la producción. Energía dejó de lado la opción de una franja de precios.

La Secretaría de Energía de la Nación ajusta los detalles del nuevo precio sostén del crudo en Argentina. Tal como lo adelantó +e hace un mes, la nueva reglamentación será casi una reedición de la normativa lanzada en mayo pasado, momento en el que las provincias productoras reclamaron al gobierno nacional una señal de precios que contrarrestara la caída de la cotización mundial.

De acuerdo a lo que pudo saber este medio de fuentes gubernamentales y del sector petrolero, el piso será nuevamente de 45 dólares.

De este modo quedó desterrada la chance de que el nuevo barril criollo incluyera la doble alternativa: un valor más alto que el precio internacional que permitiera a las provincias recabar más fondos en concepto de regalías y al mismo tiempo, un gesto a las refinadoras no integradas, aquellas que fabrican combustibles y derivados pero no producen: la alternativa para este último caso era que pudieran comprar crudo más barato en el mercado interno, para poder capturar más renta en los surtidores, algo que la normativa que aún rige en los papeles, el decreto 488/20, no permite.

Por lo que pudo saber +e, solo se incluirá el primero de los casos: un precio sostén para el crudo, como el que rige en la actualidad, válido para todo el sector petrolero. De hecho, en un momento de este mes se barajó la posibilidad de incrementar el precio vigente, los 45 dólares del decreto emitido en mayo.

Tal como lo informó +e, entre quienes se oponían a esta posibilidad estaba el gobierno neuquino. De hecho, el gobernador Omar Gutiérrez se manifestó en contra de una modificación de este tenor durante una videoconferencia de la que participó convocado por el Club del Petróleo.

Ahí el neuquino, uno de los interlocutores políticos con más llegada a la industria petrolera nacional, manifestó que tener dos precios para el mercado interno, uno que satisficiera a las productoras y otro a las refinadoras, era una mala señal para los inversores.

De este modo el gobierno nacional terciaría entre los dos sectores que no lograron un acuerdo durante el primer tramo del año: en aquel momento, luego de tres meses de negociaciones, finalmente las diferencias entre refinadoras y productoras fueron zanjadas a través de un decreto.

Esa normativa regiría hasta el 31 de diciembre. Sólo que las condiciones para su vigencia quedaron sin efecto por una de sus cláusulas: estableció que si el valor internacional superaba al local, es decir, los 45 dólares, durante 10 días consecutivos, el decreto quedaba sin efecto. Eso sucedió. Aunque el texto también reservaba para el gobierno nacional intervenir en el precio según lo creyera conveniente por las condiciones internas. Es lo que parece estar sucediendo por estas horas.

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