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Cómo impactará el gasoducto en la reducción de los costos de la energía

Se espera una baja de los subsidios energéticos del orden de los US$ 1.300 millones por la puesta en marcha del gasoducto y la segmentación tarifaria.

La disminución de los precios internacionales, la mejora de la hidraulicidad, la segmentación tarifaria y la puesta en marcha del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) generarán una baja de los subsidios energéticos este año del orden de los US$ 1.300 millones.

Según el análisis de la consultora Economía & Energía, que dirige Nicolás Arceo, “si bien la reducción no es muy significativa, evidencia un cambio de tendencia y conjuntamente con el resultado proyectado de la balanza comercial estarían indicando un cambio en el impacto que tendrá el sector a nivel macroeconómico durante los próximos años”.

El nuevo gasoducto posibilitará una sensible diminución en las importaciones de gas y sus sustitutos durante el próximo año, proceso que permitirá una disminución significativa en los costos de abastecimiento del sistema y, con ello, del nivel de subsidios.

Economía & Energía indica que reducir las importaciones será crucial para el gobierno en un año en que la sequía histórica tendrá un impacto demoledor en la balanza comercial. La caída de los dólares del agro “requerirá de una restricción aún más significativa” sobre las compras al exterior. Es de esperar que ese límite se traduzca en una presión adicional sobre el ritmo de variación de los precios domésticos y sobre los tipos de cambio paralelos.

Para 2023, Economía & Energía proyecta una reducción de los subsidios energéticos en torno a los US$ 1.300 millones respecto al devengado en 2022 (US$12.343 millones, que ascienden a 13.750 millones si se suma la deuda de Cammesa), para totalizar unos 11 mil millones.

La puesta en funcionamiento del GPNK este invierno es clave para reducir los costos del sistema energético. La consultora considera que de no entrar en operaciones este año el gasoducto, el sector eléctrico se encarecerá en unos US$ 187 millones, por el incremento en el costo monómico de generación por mayor requerimiento de importaciones. Mientras que el gasto en gas natural se incrementará en US$681 millones por un mayor requerimiento de GNL. Es decir, que no contar con el nuevo ducto desde Vaca Muerta este año generaría un sobrecosto de US$681 millones.

La puesta en funcionamiento del GPNK este invierno es clave para reducir los costos del sistema energético. La consultora considera que de no entrar en operaciones este año el gasoducto, el sector eléctrico se encarecerá en unos 187 millones de dólares, por el incremento en el costo monómico de generación por mayor requerimiento de importaciones. Mientras que el gasto en gas natural se incrementará en 681 millones de dólares por un mayor requerimiento de GNL. Es decir, que no contar con el nuevo ducto desde Vaca Muerta este año generaría un sobrecosto de 681 millones de dólares. El gobierno asegura que entrará en funcionamiento el 20 de junio.

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