La generación térmica tuvo un papel preponderante durante el febrero.
La línea de alta tensión Cruz de Piedra es un tendido de 22 kilómetros de doble terna de 220 KV que permitirá que se puedan ejecutar inversiones en renovables.
La línea de alta tensión Cruz de Piedra ya es una realidad. La obra planificada hace más de 40 años fue puesta en funcionamiento por las autoridades del Gobierno de Mendoza y permitirá dar seguridad y estabilidad a todo el sistema y duplicará la capacidad de respuesta frente a picos de demanda.
El proyecto es un tendido de 22 kilómetros de doble terna de 220 KV y fue ejecutado en 19 meses. La obra permitirá el crecimiento del sector energético sin incidentes, aumentará la confiabilidad del sistema, lo que dará previsibilidad por 30 años a todo Cuyo.
Otro dato para sumar es que, hasta su funcionamiento pleno, el sistema eléctrico provincial tenía instalados 1.600 megavatios de potencia total. Con este tendido se duplicará la capacidad, lo que dará mejor respuesta y operatividad frente a picos de demanda, fallas del sistema de generación en Mendoza y en provincias vecinas como San Juan.
En este marco, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, adelantó que se van a agregar otras inversiones en la media y baja tensión que están “casi listos para licitar en corto tiempo”.
Además, el mandatario resaltó la importancia de generar energía renovable en Mendoza: “La incorporación de energía renovable nos permite, por un lado, mejorar las condiciones de despacho, mejorar las condiciones de generación y, por otro lado, tener un impacto sustancial en el ambiente, modificando la matriz energética de la provincia hacia energías limpias”, subrayó.
Hay que recordar que las provincias de Mendoza y San Juan se vinculan eléctricamente con el Sistema Nacional en dos puntos: Estación Transformadora (ET) Gran Mendoza y ET Río Diamante. En el primer punto, trascendental para esta obra, la conexión eléctrica se realiza a través de una doble terna de 220 KV, entre la ET Gran Mendoza y ET Cruz de Piedra.
Esta obra evitará un colapso del sistema para la provincia de Mendoza, ya que cubre los picos de demanda en verano y en invierno. Además, la concreción de Cruz de Piedra permitirá instalar en un futuro dos nuevas ET en Mendoza Norte y en Valle de Uco, aportando mayor potencia al sistema.
La Línea de Alta Tensión Cruz de Piedra-Gran Mendoza comenzó a planificarse hace 40 años, cuando todavía existía Agua y Energía SE.
La Empresa Mendocina de Energía (Emesa), conjuntamente con el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (Fopiatzad), a pedido del Gobierno de Mendoza, reflotó el proyecto para mejorar el transporte y la distribución ante la creciente demanda.
Esta obra implicó una inversión de U$S20 millones, que el Gobierno de la provincia financió a través del Fopiatzad.
Se construyó con 55 torres de acero cuya altura oscila entre 45 y 55 metros y sistema de doble cadena en “v”, lo que baja la afectación a los propietarios de los terrenos por donde pasa la línea y reduce el ancho de la franja de afectación (servidumbre).
Entre los beneficios que significará la obra se encuentran:
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