Deuda

GyP vende en la crisis

Con el objetivo de no seguir acumulando deuda, se aceleró el desprendimiento de esta área histórica de los no convencionales.

Aguada Federal fue una de las primeras áreas en explorar hidrocarburos no convencionales en el furor de Vaca Muerta y que despertó el interés de operadoras de primer nivel. Gas y Petróleo de Neuquén (GyP) invirtió en los primeros pozos, en un sistema de “carry limitado”, que con el paso del tiempo le generó una deuda que en la actualidad no le resultaba conveniente y optó por la venta a los socios privados Wintershall Dea y ConoccoPhillips.

En una asamblea extraordinaria, el directorio decidió vender la participación de un 10%. El monto que obtuvo la empresa fue de u$s 5 millones que utilizará, según apuntó el presidente Alberto Saggese, para superar el 2020 atravesado por la crisis que provoca el nuevo coronavirus.

Además, el impacto de la pandemia con la parálisis de la economía altera los planes de la compañía y del gobierno provincial. Neuquén proyectó una recaudación de 8789 millones de pesos en abril, un derrumbe del 30% en total.

Según las estimaciones que hacen en el gobierno de Omar Gutiérrez, como ya había adelantado +e, para mayo se espera recaudar por todo concepto unos 7437 millones de pesos, lo que significaría una caída del 40% respecto de febrero -el mes previo al contexto del coronavirus-.

Si bien esta operación venía pensándose antes de la pandemia, el impacto del COVID-19 llevó a acelerar los planes. El único accionista de GyP es el gobierno provincial, por lo que las dificultades financieras habrían llevado a obtener estos fondos en un área que ya no despierta tanto entusiasmo.

p05-aguada-federal.jpg

El desempeño del área

La operación de venta de Aguada Federal, descontada la deuda, significa u$s 5 millones en efectivo. El “carry limitado” valía para los primeros seis pozos, pero con el tiempo acumuló una deuda que el proyecto no lo ameritaba. Con los compromisos en el resto de las áreas y previendo que el nuevo coronavirus deje secuelas en la actividad petrolera, GyP decidió aplicar la cláusula de venta.

El acarreo es el modelo donde las empresas estatales, principalmente de las provincias, se asocian a los privados en los proyectos de explotación. El tema fue debatido en 2014, con la reforma de la ley de hidrocarburos.

Los pozos realizados estaban orientados a la exploración y, una vez realizados, generaron una deuda de u$s 18 millones pendiente sobre la producción del contrato.

Las características del contrato y la deuda fueron un problema para GyP que resolvió con la negociación con los operadores. Incluso, GyP participó en la realización de dos nuevos pozos, pero no alcanzaron para repagar los costos.

Así se llegó a estas conversaciones que dieron como resultado u$s 17,6 millones por el 10% que tenía la petrolera neuquina en Aguada Federal.

“Ni Wintershall Dea ni ConoccoPhillips se aprovecharon de la baja del precio del crudo para conseguir una ventaja. Conseguimos un precio a valor de mercado de octubre del año pasado, se genera un beneficio extraordinario en las condiciones actuales de la economía”, manifestó Alberto Saggese, presidente de la compañía.

GyP tiene participación en distintas áreas como socia, con una producción total de 300.000 metros cúbicos de gas por día y 1600 barriles de petróleo diarios. En gas, consiguió algunos contratos anuales a precios bajos, entre u$s 1,50 y u$s 1,70 por millón de BTU, pero que le dan previsibilidad cuando se suspendieron las exportaciones para garantizar el abastecimiento en el invierno.

En esta nota

Comentarios