Brent

¿Por qué el Brent llegó a su máximo precio en dos meses?  

El crudo de referencia para Argentina llegó a su máximo precio desde el 11 de marzo. Se achica la brecha a diez dólares respecto del precio que tendría el barril criollo.

FERNANDO CASTRO - fcastro@lmneuquen.com.ar

El petróleo de referencia para Argentina, el Brent, el crudo del Mar del Norte, alcanzó su valor máximo en 67 días, al cotizar por encima de 35 dólares.

La última vez que había perforado la barrea de ese valor había sido el 11 de marzo pasado, en plena caída histórica,, cuando cotizó en 35,79 dólares.

El precio hoy estaría traduciendo una flexibilización paulatina de las condiciones de las cuarentenas de diferente grado de severidad adoptadas a nivel global, lo que estaría impulsando una mayor demanda de corto y mediano plazo de crudo.

A esto se suma, de acuerdo a lo que piensan analistas del sector, los efectos en el recorte de la OPEP +, el organismo que alcanzó el mes pasado un acuerdo para incrementar recortes en la producción, algo que fue seguido con promesas de más bajas en la producción de algunas de las potencias que integran este conglomerado de países, con Arabia Saudita y Rusia a la cabeza.

En los hechos se está aplicando el mayor recorte jamás realizado en la industria, con cerca de 10 millones de barriles diarios que dejaron de comercializarse por el freno económico mundial y como eso se tradujo en las cuotas de producción.

La entrada en el ciclo de mayor temperatura del hemisferio norte, estaría moderando las restricciones que impuso la pandemia en algunos países, aún en medio de la incertidumbre sobre los efectos que eso podría tener en la población, tal como lo vienen mostrando los números de víctimas fatales.

Pese a esto, lo cierto es que incluso en países como Argentina, que sostiene uno de los aislamientos preventivos más contundentes desde inicios de la pandemia del COVID-19, la demanda de combustibles tendió a incrementarse en los últimos 15 días. De acuerdo a los últimos datos Argentina podrujo en la primera semana de mayo 425 mil barriles diarios de crudo. Antes de la pandemia producía unos 515 mil diarios.

Directivos de YPF, principal productora del país, señalaron en conversaciones con inversores que luego de frenar el ritmo de su producción en sus tres refinerías, Plaza Huincul, Luján de Cuyo y La Plata, este complejo de fabricación de combustibles y derivados ya funciona al 55 por ciento.

Nadie, de todas formas, podría decir que esto será una tendencia. Serán determinantes las medidas que tome el gobierno nacional en los meses que vienen para tener una noción de cómo se comportará la producción. Esto es: si el país necesitará más o menos combustibles, o si se incrementarán ventas puntuales al exterior que han logrando algunas petroleras.

La brecha con el barril criollo

La variación del precio del Brent también admite otra lectura. En Argentina, las provincias productoras de crudo están a la espera de un incremento en el valor de comercialización. Se trata del precio sostén, o barril criollo, un parámetro por sobre el precio de mercado, reclamado por gobernadores y productoras no integradas (no tienen instalaciones para refinar su crudo), que sería un instrumento para garantizar más recursos a las provincias y, principalmente, establecer una señal de precios para el mercado en la medida de que se incremente la demanda.

Esto es, que haya un precio interno que permita, si hay condiciones, invertir para producir más petróleo. Hoy un escenario a todas luces dificultoso.

Luego de reuniones días atrás entre el gobierno nacional, las operadoras y las provincias petroleras, en la industria quedó la sensación de que es casi un hecho que el precio interno será de unos 45 dólares.

A este valor se sumaría la posibilidad de aplicar una escala de derechos de exportaciones, retenciones, según el valor internacional se eleve o tienda a bajar.

Con todo, nada de eso está sucediendo todavía. La chance de achicar o eliminar la diferencia de diez dólares entre ambos valores, en un contexto de crisis, es sobre todo una aspiración de las golpeadas economías provinciales.

Por lo pronto, que suba la cotización implica una mejora paulatina en el nivel de recursos que pueden obtener, si es que estos valores son los que van a regir en el futuro. Los 35 dólares son un escenario que no configuran un estímulo para posibles inversiones casi en ningún lugar del mundo, si bien es una forma de que el sector se aleje de un descalabro mayor como el caracteriza al petróleo aún más abajo.

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