YPF

Cómo funcionó el mercado petrolero posconvertibilidad

Un informe de CEPA analiza el impacto de las políticas en la producción de petróleo y gas desde 2002.

Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) repasa las políticas energéticas implementadas en las últimas dos décadas, su impacto en la producción de hidrocarburos y el rol que jugó YPF, la empresa emblema del sector petrolero.

El trabajo se denomina “Política energética, evolución del sector y desafíos del mercado de hidrocarburos en Argentina: análisis del desarrollo del sector en la posconvertibilidad (2002-2021)”, y fue realizado por Francisco Nercesian, Julia Strada y Hernán Letcher.

En el documento se analiza la dualidad entre las corrientes privatizadoras y las que buscan regular el sector hidrocarburífero.

Menciona que en una primera etapa (2002-2011) se continuó con el modelo privatista implementado en los 90 en lo que hace a la composición de los actores que operaban en el upstream. Pero a su vez marcó una ruptura respecto de la década previa dado que se implementó una fuerte regulación de los precios con el objetivo de desvincularlos de los internacionales.

Esta baja participación del Estado en las actividades de exploración y producción junto con la fuerte regulación de precios trajo como consecuencia una contracción de la actividad exploratoria de riesgo. La consecuencia fue la declinación de la producción de hidrocarburos y la necesidad de importaciones que provocó, a su vez, un deterioro de la balanza comercial energética con impacto en la balanza de pagos del país, indica el trabajo.

Y señala que el intento por parte del gobierno de Néstor Kirchner de corregir el rumbo apostando a empresarios nacionales para el control de empresas privatizadas no dio los resultados esperados.

La segunda etapa se inició en 2012 a partir de la estatización del 51% de las acciones de YPF SA y, de esta forma, el Estado comenzó a operar en la exploración y producción de los principales insumos de la matriz energética del país. Este hito, sumado a las políticas de precios orientadas al aumento de la oferta de gas y el inicio de la explotación de los recursos no convencionales por parte de la empresa estatizada, cambió la tendencia declinante de la producción.

El trabajo concluye que YPF realizó la experiencia inicial de explotación de Vaca Muerta, pagando el costo de aprendizaje mientras el resto de los actores privados esperaron expectantes.

Esta segunda etapa, a su vez, es divida por los autores en dos subperíodos: el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2012 – 2015) con una fuerte impronta de soberanía hidrocarburífera y gran protagonismo de YPF como impulsor del desarrollo, y el de Mauricio Macri (2016 – 2019) con la concepción de que la petrolera estatal debía ser considerada como un actor más del mercado.

“A partir de 2016, el cambio de gobierno significó el inicio de un subperíodo dentro de la etapa iniciada en 2012 con la expropiación parcial de YPF. La política energética de Cambiemos (2016 – 2019), estuvo centrada desde un principio en la convergencia de los precios locales con los internacionales en petróleo y gas, con la idea de alcanzar el precio de paridad de importación en gas para el 2020. A partir de la corrida cambiaria de 2018 la combinación de una brutal devaluación con el alza del precio internacional del petróleo hizo insustentable la política hidrocarburífera tal como la había planteado el gobierno de Cambiemos en sus inicios”, explica el documento del CEPA.

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