Vaca Muerta

Vaca Muerta y el MPN: una estrategia política para ganarle al tiempo

Marcelo Rucci y Guillermo Pereyra buscan hacer pie en las decisiones que toma el partido en un año clave para la energía.

Vaca Muertano es sólo una promesa de explotación y autoabastecimiento energético para el país. Es también, en buena medida, un territorio simbólico desde donde se teje la política neuquina para todos los partidos, en torno a recursos inagotables que, para sacarlos de la tierra, se necesitan millonarias inversiones. En Neuquén “todos somos Vaca Muerta,”, y cada quien quiere una parte de una torta que, alimenta a empresas, empleados, políticos y profesionales de todos los lugares del país.

Salvo algunos matices, tanto el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y el MPN, el único partido provincial del país que gobierna hace 62 años, de manera ininterrumpida, quieren que la explotación no convencional en torno al fracking, que da buenos resultados de producción inicial, siga funcionando hasta donde los planes del mundo energético lo digan. ¿Serán 15 años o 25? Por ahora nadie lo sabe con certeza.

Quien ha entendido esto, es el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, antes (y porqué no ahora) del máximo dirigente Guillermo Pereyra y ahora, con su secretario general, Marcelo Rucci. Saben que el espacio sindical es una suerte de tren de alta velocidad con una vidriera política dentro del MPN.

Moverse dentro del MPN implica conocer bien las reglas internas, más allá de las facciones, para que pueda sobrevivir toda la estructura política y empresarial que se ha montado en más de seis décadas.

Es por eso que en la política de Vaca Muerta y el partido provincial, no hay estigmas en la relación con Nación. Mientas no haya un ataque directo a la soberanía de los recursos naturales y la autonomía provincial, tanto el sindicato petrolero como el gobierno han cosechado buenas relaciones tanto con Cristina Kirchner, Mauricio Macri y, ahora, con el presidente Alberto Fernández.

Desde hace unos años, que el mismo Pereyra, allá por 2013, creó la línea interna dentro del partido provincial, la Lista Azul y Blanca. Fue, precisamente, en el fervor de Vaca Muerta, donde el sector hidrocarburífero sindical fue clave para destrabar conflictos para la llegada de inversiones, como la de YPF y Chevron al yacimiento de shale oil Loma Campana, el más productivo del país y el que marcó el rumbo de cómo se tenía que producir rápido, para revertir, de alguna manera, la ecuación energética.

Rucci, al igual que Pereyra, van a participar de las elecciones internas del MPN que, de alguna manera, es el partido que le tocará (si es que no hay un cisne negro en la política) definir los lineamientos de la política energética por los próximos cuatro años que también pueden ser ocho.

“No estamos atrás de un cargo, tenemos un proyecto político y podemos dar una sorpresa”, dijo Rucci en las últimas horas, como una suerte de amague, bajándose de la precandidatura a gobernador y también para presidir la Junta de Gobierno del MPN y la Convención Partidaria. No obstante, el sector petrolero busca un espacio, colarse ente las rendijas del Estado y el poder, en estos tiempos de definiciones energéticas.

Estamos en un momento clave, porque Neuquén, con el aporte de Vaca Muerta, llegó a una saturación en gasoductos y oleoductos. La producción récord de petróleo y gas demanda inversiones en infraestructura que, por los tiempos administrativos, se concretarán de acá a dos años.

Desde el sindicato y el MPN (sobre todo el sector Azul y Blanco) hay una gran incidencia en los conflictos que hay en Vaca Muerta. No sólo los relacionados con los contratos de las empresas de servicios y las relaciones con las operadoras, sino también ante cualquier fenómeno que sea considerado una amenaza para el statu quo.

El año pasado, el sector de salud durante la pandemia bloqueó más de un mes los caminos a los yacimientos. Las empresas y la provincia perdieron millones de dólares, pero aún la actividad estaba recuperándosede un contexto internacional adverso, donde el precio del crudo tocó el piso de los 19 dólares el Brent y valores negativos el WTI de los Estados Unidos.

También hay conflicto con las comunidades originarias por el reconocimiento de tierras ancestrales. Un cóctel donde están metidos las empresas, los partidos y la política.

marcelo rucci alberto fernandez

> La reunión a solas con Alberto

Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, fue recibido en la tarde de este jueves por el presidente de la Nación, Alberto Fernández. La reunión duró poco más de una hora y media y el sindicalista le planteó varios temas, uno de ellos, la necesidad de acelerar la continuidad del gasoducto Néstor Kirchner; y el otro, más central, cuál es la postura y el plan que tiene el gobierno nacional sobre el desarrollo del sector hidrocarburífero de Vaca Muerta. “Tengo buena relación, me llevo muy bien con el presidente”, dijo.

En esta nota

Comentarios