Vaca Muerta

Petróleo. Hacia una ley de inversiones

El proyecto implicaría el reimpulso de Vaca Muerta tras los efectos negativos del coronavirus y, antes, del DNU 566.

Alberto Fernández dio su primer discurso ante el Congreso como presidente de la Nación el 1° de marzo, donde trazó una serie de líneas de acción. Como en todo el mundo, esos planes tuvieron que pausarse por la pandemia del nuevo coronavirus que obligó a una cuarentena histórica. Entre aquellos planes estaba una nueva ley para el sector hidrocarburífero que apuntale las inversiones.

La nueva ley de hidrocarburos, que ha sido discutida ente el presidente y el gobernador Omar Gutiérrez, pretende reimpulsar las inversiones en Vaca Muerta. La formación shale tiene potencial para autoabastecer al país en petróleo y gas en poco tiempo, además de generar saldos exportables que se pueden convertir en una nueva salida de desarrollo para el país.

“La política productiva debe tener una fuerte orientación a impulsar las exportaciones. Tenemos que salir del extractivismo y generar una industrialización de base nacional, pyme y tecnológica, que permita desarrollar una cadena de proveedores en torno a los recursos naturales”, sostuvo el mandatario aquel día.

“Enviaré a este Congreso un proyecto de ley para el desarrollo hidrocarburífero que promueva y estimule la inversión nacional e internacional en el sector. Y que facilite el desarrollo de la cadena de valor industrial, tecnológico y de servicios que nos permita crear cientos de miles de empleos directos e indirectos en los próximos años”, añadía el entonces flamante presidente.

“Las 60 medidas”, así lo denominan en el gobierno y se lo conoce públicamente al plan del albertismo para la pospandemia. Incluiría promoción de obra pública, minería con foco en el litio y los hidrocarburos con Vaca Muerta en el centro.

El ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, mantiene reuniones con autoridades de gobierno provinciales, cámaras empresarias y hasta inversores para llevarles tranquilidad, y poco a poco va deslizando detalles de la agenda del gobierno en producción, desarrollo y cadenas de valor de los recursos naturales.

Este programa algunos lo llaman “Plan Marshall” y otros lo consideran el “New Deal” de Alberto Fernández. Kulfas lo denominó “New Green Deal”, puesto que involucra a las energías renovables y la agroindustria.

Este “new deal” para los hidrocarburos abarcaría beneficios para los inversores en la formación Vaca Muerta, también para los que se arriesguen en el offshore -están pendientes nuevas licitaciones en el mar- y en proyectos complejos como lo es la recuperación de petróleo o también conocida como “terciaria”.

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