Vaca Muerta

Entre cuidar los dólares y permitir el despegue de Vaca Muerta

El gasoducto y la producción de shale gas van de la mano. El gobierno dio dos señales: la extensión del Plan Gas y la circular del BCRA que reglamenta el decreto 277.

El avance de las obras del gasoducto Néstor Kirchner dan un panorama de optimismo sobre el próximo invierno. Si en junio las productoras pueden inyectar gas en la conexión entre Tratayén y Salliqueló, un pequeño paso para el autoabastecimiento se habrá dado y será el inicio de una proyección en escalada, dada la mayor demanda de gas que tendrá el país y los vecinos Chile (con quien ya está el acuerdo de exportaciones firme) y Brasil (que deberá esperar a la conclusión de la segunda etapa para conectarse).

Sin embargo, una ampliación de la producción en Vaca Muerta requerirá de equipos e insumos para no aminorar el ritmo. La industria del shale neuquino se jacta de mejorar los tiempos de perforación y de fractura, pero sin los insumos adecuados esos logros deberán reevaluarse. Por caso, las válvulas para los sets de fractura van envejeciendo y su velocidad puede verse afectada ante la mayor intensidad de los últimos meses.

Algunas empresas optaron por llevar sus sets de fractura a zonas de exploración, donde la exigencia es menor, y con la doble finalidad de investigar nuevos reservorios y permitir el “descanso” de estos “fierros”. Como dijo Juan José Aranguren, el ex ministro de Energía de la Nación, los inversores primero tienen que estar seguros de que el gasoducto va a estar en las fechas definidas, sino los esfuerzos de perforación y fractura podrían ser dinero perdido.

“Los que van a invertir para poder producir ese gas tienen que tener la certeza de que el gasoducto va a estar. Y si no va a estar, tienen que tener la certeza de alguien con un mecanismo de take or pay”, agregó Aranguren en su respuesta en una conferencia en el Hotel Comahue Bussines.

Energía Argentina, la empresa estatal a cargo del gasoducto, es optimista y puso adelantar el inicio del acopio de caños y de las obras civiles para los 573 kilómetros que atravesarán cuatro provincias para llevar el shale gas a los grandes centros de consumo.

Una buena noticia de las últimas semanas fue que el Banco Central ya reglamentó cómo aplicará el decreto 277, el Régimen de Acceso a Divisas para la industria del petróleo y el gas. Esta medida agilizará la posibilidad de importar materiales y servicios a aquellas empresas que justifiquen una producción incremental. Es una buena señal, aunque el escenario de escasez de dólares del país sigue siendo un obstáculo, y más con los vencimientos de deuda que se aproximan.

A partir de ahora, las empresas dentro del decreto 277/22 podrán acceder al mercado de cambios para realizar pagos de capital de deudas para la importaciones de bienes, servicios, deudas y repatriaciones de inversiones. “En todos los casos, se deberá acreditar el cumplimiento de los restantes requisitos generales y específicos que sean aplicables a la operación en virtud de la normativa cambiaria vigente”, dice la circular A7626 del BCRA.

Las empresas podrán acceder al mercado de cambios para cursar pagos de capital de endeudamientos financieros con el exterior siempre que la deuda sea por la importación de bienes o sea una obligación por un servicio prestado; para nuevos endeudamientos cumpliendo condiciones de plazos; y siempre que complete una declaración jurada.

En un clima macroeconómico complejo, el gobierno nacional trata de generar confianza en la industria para que el 2023 sea definitivamente el año de las obras y la ampliación de Vaca Muerta.

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