Energía y trabajo: el impacto en el empleo que generan las obras vinculadas a Vaca Muerta
Solo en el primer trimestre del año, el complejo de planes en Punta Colorada demandó más de $15.900 millones en bienes y servicios de proveedores locales.
Los grandes proyectos energéticos que avanzan en Río Negro comienzan a mostrar efectos concretos sobre el empleo y la actividad económica regional. Mientras obras como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y su terminal exportadora ganan ritmo, crece la demanda de trabajadores y servicios, en un contexto donde la industria busca ampliar la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la producción de la cuenca neuquina.
De acuerdo a información oficial, durante el primer trimestre de 2026, el complejo de obras que se desarrolla en Punta Colorada registró compras por más de $15.900 millones a proveedores rionegrinos, con la participación de 103 empresas locales y más de 530 puestos de trabajo directos.
El fenómeno se observa en distintos sectores de la economía. Empresas de transporte, alojamiento, gastronomía, construcción, logística, seguridad, salud y servicios ambientales comenzaron a incorporar actividad a partir de los planes que se ejecutan en la provincia. La expectativa es que este efecto multiplicador continúe creciendo a medida que los proyectos entren en nuevas etapas de desarrollo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, sostuvo que el objetivo es que las inversiones dejen beneficios permanentes en las comunidades. “La energía tiene sentido si se transforma en trabajo, proveedores, obras y mejoras concretas para nuestra gente. Ese es el desafío que asumimos, que cada gran inversión deje algo concreto en las comunidades”, señaló.
El VMOS y el empleo
Gran parte de la demanda laboral actual está asociada a la construcción del VMOS, considerado uno de los proyectos de transporte de petróleo más importantes en ejecución en Argentina.
La obra contempla un ducto de 437 kilómetros que unirá Allen con Punta Colorada, donde también se desarrolla una terminal de almacenamiento y exportación de crudo sobre la costa atlántica rionegrina.
Actualmente, el proyecto emplea de manera directa a alrededor de 2.500 trabajadores, mientras que otros 7.500 puestos indirectos están vinculados a actividades de servicios, transporte, logística y construcción. Se trata de una de las mayores movilizaciones de mano de obra asociadas a la industria energética de los últimos años.
La iniciativa es impulsada por un consorcio integrado por YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol, con una inversión estimada en unos US$ 3.000 millones.
Más allá de la construcción del ducto, el proyecto incluye una terminal de almacenamiento con seis tanques de gran escala y capacidad total para 720.000 metros cúbicos de petróleo.
Uno de los aspectos que comienza a destacarse dentro de las obras es la incorporación de mujeres a tareas tradicionalmente asociadas a los hombres dentro de la construcción y el sector hidrocarburífero. Según datos oficiales, actualmente 346 mujeres trabajan en distintos frentes de obra del VMOS en Río Negro. La cifra supera los niveles habituales de participación femenina registrados históricamente en proyectos de infraestructura energética de gran escala.
“No alcanza con que llegue la inversión. Hay que ordenarla, acompañarla y defender los intereses de Río Negro para que el beneficio se distribuya mejor y llegue a más rionegrinos”, dijo Weretilneck.
La infraestructura que busca destrabar el crecimiento de Vaca Muerta
Detrás de estos proyectos también aparece una necesidad estratégica para el desarrollo de Vaca Muerta: ampliar la capacidad de evacuación de crudo.
Actualmente, las limitaciones de transporte representan uno de los principales cuellos de botella para incrementar la producción no convencional. El VMOS apunta precisamente a resolver parte de esa restricción mediante un nuevo corredor de exportación hacia el Atlántico.
Según el cronograma previsto, el sistema comenzará operando entre 180.000 y 190.000 barriles diarios durante el tercer trimestre de 2026. Posteriormente, la capacidad aumentará hasta unos 390.000 barriles por día en 2027 y podría alcanzar entre 550.000 y 700.000 barriles diarios en etapas posteriores.
La infraestructura también permitirá la carga de buques de gran porte desde Punta Colorada, una condición considerada clave para ampliar las exportaciones de petróleo argentino y acompañar el crecimiento productivo que proyecta Vaca Muerta para los próximos años.
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