Vaca Muerta

El fin del Greenwashing: por qué la sostenibilidad ya es un requisito excluyente en Vaca Muerta

Edda Li Puma, de SustentADN, explica cómo la sostenibilidad ha pasado de ser una política de RRHH a un factor determinante para el acceso al capital en la industria petrolera.

La industria hidrocarburífera atraviesa un punto de inflexión. Atrás quedaron los días en que la acción social de una operadora se limitaba a "cuidar la plaza del barrio". Hoy, la presión de los mercados internacionales, los fondos de financiamiento verde y las regulaciones provinciales están reconfigurando la cadena de valor en Vaca Muerta. En este contexto, Sustenta ADN desembarca en Neuquén en busca de ayudar a las empresas a transformar su ADN corporativo y evitar el temido greenwashing.

"Lo que hacemos es como tercerizar el área de sostenibilidad de las empresas", explica Edda Li Puma, fundadora y Directora Ejecutiva de SustentADN, consultora nacida en 2010. Para Li Puma, el proceso debe darse ineludiblemente de adentro hacia afuera: "Si la organización no es realmente sostenible adentro, aquello que cuente hacia afuera probablemente tienda a ser greenwashing. Una organización no solamente tiene que generar dinero; como ciudadano corporativo, su impacto tiene que ser positivo en lo económico, pero también en lo social y ambiental".

La Sostenibilidad en la Mesa de Negocios

El salto evolutivo de la temática dentro de la estructura corporativa es innegable. Históricamente relegada a las áreas de Higiene y Seguridad o Recursos Humanos, la sostenibilidad hoy define el acceso al capital. "Las operadoras ya empiezan a tener en la mesa de negocios a la sostenibilidad, porque hay muchos fondos en el exterior de financiamiento verde", detalla Li Puma. Empresas con fuerte anclaje en Neuquén ya marcan tendencia con reportes exhaustivos alineados a estándares internacionales.

Edda Li Puma, fundadora y Directora Ejecutiva de Sustenta ADN.

Edda Li Puma, fundadora y Directora Ejecutiva de Sustenta ADN.

"Una operadora no puede contratar a una empresa de servicios que no esté alineada con la sostenibilidad. El día de mañana, no van a poder formar parte del negocio", asegura la consultora.

Esta dinámica genera un "efecto cascada" ineludible hacia toda la cadena de valor. Las operadoras exigen trazabilidad, lo que pone a las pymes locales en una carrera contra el reloj. "Las empresas de transporte de cargas y equipamiento tienen una fuerte regulación por parte de la provincia de Neuquén sobre el cambio de flota para mitigar emisiones", ejemplifica la especialista.

"El día de mañana, cuando una operadora tenga que marcar toda la trazabilidad, la empresa de servicios que no esté alineada no va a poder formar parte del negocio, porque la operadora no va a arriesgar su propia reputación".

El Retorno de la Inversión Sostenible

Uno de los mayores desafíos culturales en la dirigencia empresarial es dejar de percibir la sostenibilidad como un gasto. Frente a la pregunta habitual de los directivos ("¿Y todo esto qué me trae de vuelta?"), SustentADN aplica la métrica ROSI (Retorno de la Inversión Sostenible).

"El primer beneficio son los costos", afirma Li Puma de manera categórica. "Si usás bien el agua, la energía y los materiales gracias a la lógica de la economía circular, ya estás ahorrando. Además, genera retención de talento. Hoy la gente quiere trabajar en una organización donde sienta que su aporte colabora con una iniciativa que va más allá de sí mismo".

Capacitaciones

Entendiendo que la sostenibilidad debe profesionalizarse, SustentaADN busca articular con universidades y cámaras locales para lanzar programas de formación, desde cursos específicos para dueños de pymes hasta diplomaturas ejecutivas.

"Queremos que haya un gran abanico de capacitaciones con profesionales locales e internacionales", adelanta Li Puma.

Si bien la pandemia humanizó a las organizaciones al desnudar debilidades en la gestión de personas, y las coyunturas políticas demostraron que las medidas reactivas dañan gravemente la estructura interna, la tendencia global es irreversible.

Instrumentos como el índice FTSE4Good y herramientas como EcoVadis dominan el escenario global. "En Europa las empresas ya tienen que reportar obligatoriamente. En Chile también hay un tope de tiempo", advierte Li Puma, proyectando el futuro inmediato de la región. "Acá todavía no llegó la obligatoriedad, pero hacia ahí está yendo".

Para el ecosistema corporativo de Vaca Muerta, el mensaje de la consultora subraya que la licencia social y comercial ya no se sostiene con filantropía aislada, sino con gestión, medición y estrategia sostenida.

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