Vaca Muerta le abre las puertas a los centros de datos.
Pampa Energía buscaría avanzar con un proyecto en la central térmica Loma de la Lata, mientras otros desarrollos aparecen en Chubut y Bahía Blanca.
La expansión de la inteligencia artificial abrió una nueva ventana para Vaca Muerta. Además del petróleo y el gas, la cuenca neuquina empezó a captar el interés de desarrolladores que buscan emplazar grandes centros de datos, instalaciones que demandan enormes volúmenes de electricidad para operar servidores y procesar información.
De acuerdo con una investigación de Reuters, Neuquén figura entre los destinos que analizan empresas internacionales para desarrollar proyectos de gran escala, aprovechando una combinación poco frecuente: gas disponible durante todo el año, generación hidroeléctrica, bajas temperaturas que reducen los costos de refrigeración y terrenos con espacio para futuras ampliaciones.
El movimiento todavía transita una etapa inicial, pero ya existen proyectos en evaluación tanto en Neuquén como en Chubut y Bahía Blanca.
Uno de los desarrollos más concretos es el que analiza Pampa Energía en las inmediaciones de su central térmica de Loma de la Lata, en el corazón de Vaca Muerta.
Según explicó a Reuters el director comercial de electricidad de la compañía, Rubén Turienzo, la empresa comenzó a trabajar sobre esa posibilidad después de recibir consultas de potenciales inversores durante este año. "Empezamos a detectar que había un interés un poco más firme", dijo.
La iniciativa contempla una capacidad final de hasta 500 MW, un nivel comparable al consumo eléctrico de una ciudad mediana. Sin embargo, el esquema previsto arrancaría con una primera etapa mucho más acotada, de entre 20 y 40 MW, para validar el modelo antes de una expansión mayor.
La infraestructura necesaria para alcanzar la capacidad máxima requeriría una inversión cercana a 900 millones de dólares, mientras Pampa ya mantiene conversaciones comerciales con desarrolladores interesados y busca avanzar hacia acuerdos preliminares antes de terminar 2026.
El Ministro de Infraestructura y secretario del Consejo de Desarrollo de Neuquén, Rubén Etcheverry, aseguró a la citada agencia internacional que el objetivo es generar un efecto multiplicador una vez que se concrete el primer emprendimiento. "Lo que imaginamos es un clúster o ecosistema de centros de datos, donde una vez que se establezca la primera instalación se disipen las percepciones de riesgo y los prejuicios", indicó.
Esa expectativa ya empezó a traducirse en consultas concretas. Una de ellas provino de FlexDomes, una firma estadounidense que impulsa un centro de datos cuya primera etapa demandaría 120 MW de carga informática y una inversión estimada en 1.400 millones de dólares, utilizando energía vinculada al desarrollo de Vaca Muerta.
El caso más emblemático sigue siendo el anuncio realizado en octubre pasado por OpenAI y la empresa argentina Sur Energy, que evalúan un proyecto de hasta 25.000 millones de dólares para desarrollar un centro de datos alimentado con energía limpia y con capacidad de hasta 500 MW. "Argentina tiene un gran potencial para albergar el primer proyecto Stargate en Latinoamérica. Impulsada por energía limpia, esta iniciativa de infraestructura de referencia ayudaría a posicionar al país como líder regional y mundial en inteligencia artificial, lo que promovería el crecimiento económico y ampliaría las oportunidades en todo el país", señaló la firma de tecnología estadounidense en un comunicado. Sin embargo, a la fecha, no se conocieron nuevos avances al respecto.
Por otra parte, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) anticipó la creación de una segunda estación de amarre de cable de fibra óptica en la Patagonia.
El interés por la Patagonia coincide con una carrera que ya muestra avances en otros países de la región. Mientras Amazon construye un gran data center en Chile, Google desarrolla otro en Uruguay y Paraguay anunció un proyecto respaldado por Taiwán, Argentina todavía concentra la mayor parte de su infraestructura digital en instalaciones de menor escala ubicadas en Buenos Aires.
En ese contexto también aparecieron iniciativas fuera de Neuquén. En Chubut, la empresa polaca Green Capital proyecta un complejo que arrancaría con 300 MW y una inversión de 3.000 millones de dólares, con la intención de abastecerse mediante parques eólicos y solares propios para evitar depender del sistema eléctrico nacional.
El informe de Reuters señala que el interés por Argentina responde al nuevo escenario económico y al Régimen de Incentivos para Grandes inversiones (RIGI), mientras algunos fondos internacionales siguen de cerca la evolución política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Sin embargo, los especialistas advierten que, por sí sola, la disponibilidad de energía no alcanza para transformar esas conversaciones en obras. "No es un producto que espera un comprador; alguien tiene que construirlo", sostuvo Hadassa Lutz, cofundadora de la consultora estadounidense Cloud2Ground.
En la misma línea, el director de Asuntos Corporativos de Genneia, Gustavo Castagnino, pidió distinguir el interés del mercado de las inversiones ya consolidadas. "Hay interés y hay muchos jugadores, pero el proyecto tiene que arrancar", dijo.
*Con información de Reuters.
En esta nota
Te puede interesar