Las consecuencias del conflicto entre los autoconvocados de la salud y el Gobierno de Neuquén, con la paralización de 25 equipos de perforación en los yacimientos neuquinos, podría empujar hacia abajo el ritmo de producción y cambiar este ranking. Sin embargo, el petróleo neuquino se vio impulsado por el shale oil de Loma Campana, Bandurria Sur y La Amarga Chica, los principales yacimientos no convencionales de YPF.
Quizás el escenario más preocupante es el del gas natural, dado que el Plan Gas.Ar -el programa de precio estímulo a la producción gasífera para abastecer el mercado interno en el invierno- tambalea con los piquetes hacia los bloques con objetivo en Vaca Muerta. En el balance del primer trimestre del 2021, Neuquén aportó el 53,8% del gas argentino con un promedio de 61 millones de metros cúbicos por día.
Otra vez es la formación geológica de Vaca Muerta la que impulsa el salto de producción neuquina y que tiene el potencial para suministrar el gas natural que necesita el país y también generar una cuota de exportación a países vecinos. Teniendo en cuenta que el resto de las provincias aportan entre un máximo de 8,6% de la producción nacional (Santa Cruz) y un mínimo de 0,6% (La Pampa), el rol de Neuquén es preponderante para satisfacer la demanda del próximo invierno.
Sin embargo, en el gobierno nacional entienden que no se podrá llegar a cumplir con los objetivos del Plan Gas.Ar. Entre la caída neuquina por los cortes de ruta y el declino en Bolivia, el principal país con el que la Argentina tiene acuerdos de importación, el gobierno de Alberto Fernández tendrá que meter mano en las reservas de dólares para traer energía del exterior, con las derivaciones negativas a nivel macroeconómico que podría acarrear.
La importación de GNL y la quema de fuel oil son las salidas más rápidas ante una caída abrupta del suministro de gas natural.