El contraste entre la macroeconomía y el territorio
La queja del entramado local se apoya en una paradoja que los mismos empresarios se encargaron de visibilizar. En un comunicado de prensa, CEISA destacó que Neuquén alcanzó una producción récord superior a los 610 mil barriles diarios de petróleo, impulsada por un salto interanual del shale oil superior al 32%. La entidad remarcó un dato contundente: hoy más del 95% del crudo neuquino y el 69% de todo el petróleo argentino salen de esta cuenca.
Los números del gas que cita la cámara no son menos impresionantes. La dirigencia empresarial señaló que la extracción supera los 101 millones de metros cúbicos diarios. Además, CEISA puntualizó que los costos de extracción promedian entre 1,5 y 1,6 dólares por millón de BTU, mientras los mercados regionales abonan cerca de 3,6 dólares, lo que garantiza una alta rentabilidad. A esto sumaron el inminente avance de proyectos estratégicos de evacuación liderados por YPF, como el oleoducto VMOS hacia Punta Colorada y el gasoducto San Matías.
"Observamos que, pese a este crecimiento extraordinario y al aumento sustancial de la rentabilidad del sector, no se ha producido un incremento proporcional en la contratación de empresas locales", disparó CEISA en su declaración oficial.
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Las pymes reclaman ser parte de las obras que se encaran en Vaca Muerta.
La queja por la "invasión foránea" y la desventaja estructural
El núcleo del reclamo apunta directamente a la política de contrataciones que aplican las petroleras. Según advierte la cámara añelense, las firmas neuquinas están perdiendo participación frente a empresas que desembarcan desde Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Chubut. Muchas de estas compañías, señalan, escapan del declive de cuencas convencionales buscando refugio en Neuquén.
Desde el empresariado local aclaran que no buscan limitar la competencia, pero exigen que las pymes pioneras no queden relegadas en su propio territorio. El problema central que denuncian radica en los altos costos operativos. CEISA argumentó que el costo laboral neuquino está fuertemente impactado por las exigencias de la "Zona II".
De acuerdo al análisis de los empresarios locales, cuando las operadoras derivan trabajos hacia jurisdicciones con menores costos laborales o beneficios impositivos, la competencia se vuelve "extremadamente desigual" para las firmas neuquinas. En paralelo, el documento firmado en conjunto por Banderet y Levi (UOCRA) apuntó contra el accionar de estas empresas foráneas, acusándolas de operar en la región "sin los controles y lineamientos necesarios", impactando de lleno en las oportunidades de los trabajadores locales.
Un pedido directo al Estado y a las petroleras
Frente a este escenario de tensión, las cámaras delinearon exigencias concretas para nivelar la cancha. CEISA solicitó a los gobiernos provincial y municipal la instrumentación de "herramientas concretas", detallando medidas como la reducción de tasas comerciales, incentivos fiscales y esquemas de promoción para proveedores regionales.
El mensaje hacia las operadoras también fue tajante. El empresariado local les exige transparentar sus programas de abastecimiento y sus requerimientos futuros de servicios. Según argumenta la entidad, contar con esa información es un paso innegociable para que las empresas neuquinas puedan prepararse, buscar socios e invertir en soluciones que demanda la industria.
La cumbre de hoy buscará torcer este rumbo. Según concluyó CEISA en su escrito, el verdadero éxito de Vaca Muerta no debe medirse únicamente en barriles extraídos, sino en la capacidad de forjar una red productiva sustentable y "con arraigo territorial".