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El 2021. El Plan Gas, el COVID-19 y los dólares de los barriles

El Gobierno selló un acuerdo con las principales productoras de gas, en una negociación que, sobre todo, puede leerse en clave macroeconómica.

El escenario petrolero empieza a despejar dudas. Con todo, está ese componente vinculado a lo desconocido, el COVID-19, como factor central que regirá cada instancia del modo de vida en los próximos meses, de la misma manera en que lo hizo en todo el 2020. En nueve meses, la industria petrolera mundial pasó de su peor momento de la historia, aquel en el que te pagaban para que te llevaras un barril de petróleo al patio de tu casa, a uno en el que los ensayos de la vacuna ofrecen un atisbo de expectativas a las empresas que operan en todo el mundo y tienen bloques productores en Argentina. Así las cosas, el crudo pasó de cotizar a valores negativos en abril-mayo a recuperar un precio que, si bien está por debajo de la media del 2019, plantea una lectura acerca de lo que será posible. Otra vez: un precio en el que seguirá como ente rector y tras bastidores (o más bien, bien adelante) el tipo de daño que podría implicar el coronavirus.

Por caso, YPF espera que recién en diciembre de 2021 la demanda de naftas se ubique aún 10 puntos por debajo del consumo prepandémico Quien haya seguido de cerca la crueldad de la crisis histórica de este año quizás esté dispuesto a firmar un contrato en el que le aseguraran eso. Ojalá, uno se atrevería a decir. Y, en rigor, es algo que no está tan lejos de ocurrir. El consumo de este año terminará en torno al 20% de la demanda considerada normal, de acuerdo con lo que dijeron las autoridades de la empresa a inversores, tal como informó +e.

Esto pone en la medida de lo posible una suba de la producción en tanto y en cuanto se den las campañas de vacunación y se evite la temida segunda oleada que hoy hace estragos en Europa, en algo así como una fatídica remake del espanto. En el mientras tanto, el gobierno nacional empieza a acelerar con un marco normativo que podría ser una clave de la macroeconomía, la tan mentada ley para el sector hidrocarburífero.

El Plan Gas.Ar es un hecho, pero al menos en el corto plazo, se hará sentir más por el cerrojo que pondrá a la salida de dólares (si bien el país seguirá importando) que por los que pudiera generar en el corto plazo. En buena medida, el aquí y ahora de esa chance de fondos frescos pasa por la producción de crudo.

Es lo que vienen planteando públicamente parte de las principales petroleras con áreas en Vaca Muerta. Un estímulo oficial, así como estuvo el del gas, para la producción de crudo.

Ya lo demostraron en julio, cuando las áreas neuquinas exportaron el 40% de la producción en momentos en los que el mercado interno estaba saturado ante el desplome de las ventas en los surtidores. Sin duda, además de la vacuna, está el margen de precios que terminará negociando, vía su política de recortes o aceleración de la producción, la OPEP+. Pero un esquema de retenciones cero como el vigente para precios como los actuales (por debajo de 50 dólares) podría abrir una alternativa para las áreas más desarrolladas del shale. Hay empresas que tienen esta apuesta más que la del gas. Para Nación, sería lo mencionado más arriba, una forma de obtener más dólares en el tránsito tormentoso del frente sin resolver de la macroeconomía, pendiente de la negociación con el FMI.

No por nada el presidente Alberto Fernández, el ministro de Economía Martín Guzmán y el secretario de Energía Darío Martínez vienen protagonizando una seguidilla de actos con el sector petrolero en el último mes.

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