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El petróleo de Vaca Muerta se instaló en las góndolas de Estados Unidos

Durante 2025, Estados Unidos se consolidó como el cliente VIP del petróleo neuquino, al comprar 5.962.847 toneladas, el 77% del total exportado desde Puerto Rosales.

Si hubiera que elegir una imagen para resumir la economía argentina durante el año pasado, no sería un gráfico de inflación ni una pizarra de la City porteña. Sería la vista desde la costa del sur bonaerense: un desfile de buques tanque cargando crudo neuquino con destino a Texas, Río de Janeiro o el Lejano Oriente. Durante la última década, Vaca Muerta pasó de ser una promesa geológica para en 2025, gracias a la ampliación de infraestructura de Puerto Rosales y del sistema de Oldelval, convertirse en una realidad comercial de peso.

Los datos duros a los que accedió Mas E son contundentes y marcan un cambio de época. La terminal marítima, operada históricamente bajo la órbita de la compañía de capitales alemanes Oiltanking Ebytem, rebautizada como Otamerica, movilizó 16.980.523 toneladas de crudo, un volumen que pulveriza los registros anteriores. No se trata de un crecimiento marginal: el salto interanual fue del 42% respecto a 2024. En términos absolutos, el sistema movilizó 5 millones de toneladas más que el año anterior. De ese total, se exportaron 7.624.990 toneladas de petróleo a siete países, en 98 buques tanqueros.

La ampliación de Oldelval y Oiltanking

Pero el dato no es solo el volumen, sino la eficiencia. La entrada en operación de la nueva terminal y los muelles de Otamerica, en sinergia con la ampliación del sistema de oleoductos de Oldeval, fueron la llave maestra que destrabó el cuello de botella más temido por la industria: la capacidad de evacuación. Sin esta ampliación de la capacidad de almacenaje (con tanques finalizados siete meses antes de lo previsto) y los nuevos puntos de atraque offshore, el shale oil se habría quedado bajo tierra o saturando los ductos.

Hasta 2024, el sistema de monoboyas (Punta Ancla y Punta Cigüeña) operaba con un techo de cristal de entre 9 y 13 millones de toneladas. Cada vez que Vaca Muerta aceleraba, el oleoducto troncal y el puerto se congestionaban. El 2025 rompió esa lógica.

La inversión en infraestructura permitió, por primera vez, operar de manera sostenida cerca del techo técnico sin colapsar la logística. La integración de la terminal de Otamerica al esquema de carga no solo sumó volumen, sino que redujo los tiempos de espera en fondeadero, un costo oculto que suele comerse la rentabilidad de las operadoras.

Esto tuvo un efecto derrame inmediato en los servicios conexos. El practicaje, los remolcadores y la logística de abastecimiento debieron redoblar esfuerzos para atender un 22% más de escalas que el año anterior.

Puerto Rosales Otamérica petróleo exportación tanques (2)

Otamérica construye dos nuevos tanques para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta.

Una balanza que se dio vuelta

Para entender la magnitud de lo ocurrido en los muelles de Rosales, hay que mirar las cuentas nacionales. El salto exportador de la terminal fue el principal motor del superávit energético nacional, que cerró 2025 con un saldo positivo histórico de US$ 7.815 millones.

Este número es la confirmación del cambio de matriz. Argentina, que durante años debió quemar reservas del Banco Central para importar energía, ahora la vende. El sector energético explicó, por sí solo, cerca de 7 de cada 10 dólares del superávit comercial total de la Argentina en 2025. Mientras las importaciones de energía cayeron un 18% (gracias al gasoducto Perito Moreno -ex Presidente Néstor Kirchner-, y la sustitución de GNL), las exportaciones totales del sector superaron los US$ 11.000 millones, con el crudo liviano de la Cuenca Neuquina como la estrella indiscutida.

De las casi 17 millones de toneladas movilizadas por Puerto Rosales, más de 7,6 millones tuvieron destino de exportación pura. El resto, unas 9,4 millones de toneladas, alimentaron a las refinerías locales, garantizando que el boom exportador no descuidara el abastecimiento interno.

El shale neuquino conquista EE.UU

El desglose de los destinos de exportación revela una madurez comercial acelerada. Estados Unidos se consolidó como el cliente VIP del petróleo neuquino, al comprar 5.962.847 toneladas (el 77% del total exportado desde Rosales). Las refinerías del Golfo de México, diseñadas para crudos pesados pero adaptándose a los livianos, han encontrado en el blend de Medanito y shale oil de Vaca Muerta un sustituto confiable y de calidad.

Sin embargo, la diversificación es saludable. Brasil (360.855 toneladas), Uruguay (353.019 t), Perú (97.671 t) y Chile (vía el oleoducto Otasa) sostienen la demanda regional. Pero la verdadera novedad es la apertura de rutas hacia Asia y Oceanía: Australia (455.234 t), India (183.159 t) y China (212.201 t) aparecen en el radar. Que el crudo argentino llegue a las refinerías indias o malayas habla de una competitividad en costos que, gracias a la eficiencia de Oiltanking en la punta de línea, permite absorber fletes de larga distancia de mayor porte.

Daquing Knutsen buque Puerto Rosales Rosa Negra exportación crudo

Los gigantes petroleros del mar

El año pasado, por primera vez en la historia el puerto bonaerense empezó a recibir buques de tipo Suezmax, tanqueros de tamaño mediano, diseñados para transitar por el Canal de Suez. Su capacidad de carga oscila entre las 120.000 y 200.000 toneladas de peso muerto (TPM), aunque no son cargados al tope porque aún resta realizar un dragado que cuesta cientos de millones de pesos. Ese tipo de barcos es más grande que los buques Aframax, pero má pequeño que los VLCC (Very Large Crude Carriers) que amarrarán en Punta Colorada, el polo exportador que se construye en Río Negro y que forman parte del megproyecto del consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

La producción de Vaca Muerta no muestra signos de desaceleración; por el contrario, las proyecciones sugieren que el bombeo seguirá creciendo a tasas de dos dígitos. Esto pone a Puerto Rosales ante un nuevo desafío para 2026. Si bien ampliación del muelle y tancaje de Otamerica dio aire, la capacidad ociosa se consumirá rápido.

La ejecución actual de una tercera posición de amarre en la nueva terminal es una urgencia. Una vez finalizada la tercera fase de la megaobra, la terminal alcanzará una capacidad total de 780.000 m³ de almacenamiento, desde los 480.000 actuales, lo que permitirá despachar unos 300.000 barriles diarios y generar ingresos por hasta 8.000 millones de dólares anuales.