Los planes de YPF para potenciar el convencional

Más allá del objetivo Vaca Muerta y todas las proyecciones puestas ahí, la petrolera estatal tiene varios proyectos inmediatos de exploración en el convencional en todas las provincias patagónicas.

YPF viene desarrollando en los últimos años una ambiciosa tarea por sostener el nivel de producción de los campos convencionales maduros que vienen en importante declino, y de esta manera mantenerlos con rentabilidad y mayor eficiencia. Pero además de los ya conocidos planes de recuperación terciaria, la compañía tiene en carpeta un ambicioso programa de exploración con ejes en la exploración cercana a yacimientos existentes, exploración con objetivos tight y la ya conocida exploración del offshore argentino.

En el primero de los casos, la exploración cercana a yacimientos existentes tiene por objetivo rejuvenecer con potencial producción “fresca” los campos maduros, una estrategia cuyo gran atractivo es que no requiere inversión en infraestructura para un eventual desarrollo en caso de éxito y que podría ser rápidamente materializable.

En el caso del objetivo tight, la empresa considera que hay potencial “muy relevante” en yacimientos de las provincias de Tierra del Fuego, Neuquén y Río Negro.

En la Cuenca Austral, YPF tiene en vista un programa de exploración con objetivo de gas que comenzará a ejecutar a partir del 2022, con al visión de que se trata de la más inmadura de las cuencas maduras en las que opera, lo que abre una perspectiva interesante por descubrir y desarrollar.

En el caso particular de Río Negro la compañía nacional está comenzando a perforar un pozo exploratorio con objetivo tight gas y perforará un segundo pozo antes de que finalice el 2021, mientras que en Neuquén está desarrollando el yacimiento Río Neuquén.

Como describen en la compañía, muchos de sus yacimientos maduros de petróleo producen con altísimos porcentajes de agua. Y ante esa realidad, la recuperación terciaria juega un rol determinante, al viabilizar el mantenimiento e incluso el crecimiento en producción de esos campos maduros. Como se sabe, lo que hace la terciaria es “empujar con mayor efectividad el petróleo que fue bypaseado por la secundaria, ya sea por heterogeneidad de la formación objetivo o por una relación de movilidades desfavorable como petróleos más pesados”.

Lo que se logra con la terciaria, es bajar el corte de agua, manteniendo la producción bruta pero reemplazando producción de agua por petróleo, lo que les está permitiendo revitalizar campos, aprovechando las instalaciones existentes.

La estrategia que lleva adelante el equipo que encabeza el vicepresidente de Upstream Convencional, Gustavo Astie, plantea que la terciaria hoy está “en un estadío similar al que estaba Vaca Muerta en los años 2015/16”. En función de esa experiencia en el no convencional neuquino, se está creando un equipo que en la empresa se denomina Factoría de Terciaria, cuyo objetivo es elaborar “la receta” del desarrollo de este tipo de recuperación, para de manera de estandarizarla, minimizar los costos, maximizar los resultados y asegurar que las buenas prácticas sean aplicadas en todos sus proyectos.

Planteado con este entusiasmo, el potencial de la recuperación por terciaria es enorme. En función de la heterogeneidad y el grado API del petróleo en la cuenca del Golfo de San Jorge, las oportunidades abren lo que denominan “un potencial game changer”, que permitirá rejuvenecer e inclusive aumentar la producción de la cuenca, aunque las mismas características aplican para algunos yacimientos de petróleo pesado del extremo sur de la provincia de Mendoza.

Como ya se conoce, Manantiales Behr en la provincia de Chubut es el bloque emblemático de la nueva era de terciaria que encara YPF, ya que con más de 90 años de aprovechamiento, en los últimos meses batió récords de producción. Allí están instaladas cinco plantas de inyección de polímero, y entre lo que queda de este año y el primer trimestre de 2021 se instalarán tres adicionales. Además, están empezando a rotar plantas, lo que implica que aquella que estaba inyectando en una zona determinada pasa a operar en una nueva, una técnica que se espera permita incrementar entre un 10 y un 15% el factor de recuperación de petróleo en campos de éste tipo.

YPF también tiene un piloto de inyección en curso denominado Los Perales Centro, en el bloque Los Perales de la provincia de Santa Cruz, con dos plantas de inyección de polímero en servicio; y se están por instalar varias plantas similares para realizar nuevos pilotos y, en función de la viabilidad lanzar las correspondientes masificaciones en El Trebol (Chubut), Greenbek Norte II (Chubut), Los Perales Sur (Santa Cruz), Cañadón León (Santa Cruz), Chachauen (Mendoza).

> Aporte de la actividad convencional

En la actualidad, YPF produce unos 215 mil barriles por día de petróleo (bpd) y 39 millones de m3 por día de gas natural (Mm3/d). De los campos convencionales que tiene la empresa hidrocarburífera surgen aproximadamente 160 mil bpd de crudo y la producción gasífera asciende a 21,5 M3/d.

Las reservas probadas de la compañía -bajo control accionario mayoritario del estado nacional- al 31 de diciembre último son 920 millones de barriles equivalentes (MBoea), de los cuales 540 Mboe corresponden a la actividad estrictamente convencional.

Así, el año 2021 cerrará para la compañía con un capex de u$s 760 millones, una parte importante del mismo destinado a integridad de instalaciones, y el opex estimado es del orden u$s de 1.800 millones.

Todo esto permite tener activa una flota de 74 equipos de torre (rigs) que incluyen ocho perforadores, 31 workovers y 35 pullings.

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