Hidrógeno

Río Negro acelera para desarrollar hidrógeno verde

La provincia quiere aprovechar sus recursos estratégicos, con los proyectos de energías renovables, para el desarrollo de la tecnología de "combustible del futuro"

Río Negro comenzó a profundizar los estudios para conocer su potencial en materia de generación de hidrógeno verde, un combustible limpio que permite generar energía renovable y que no solo tiene creciente demanda en todo el mundo, sino importantes alternativas de financiación para este tipo de proyectos.

La provincia patagónica se encuentra trabajando y avanzando con diferentes estudios en el desarrollo conjunto de la comunidad científica local para posicionarse nacional e internacionalmente en la materia. El denominado proyecto GH2RN lo integran la Secretaría de Estado de Energía, la Agencia de Inversiones RN, el INVAP y el instituto alemán Fraunhofer.

Desde ese punto de partida, esta semana se convocó a la primera reunión de la Mesa sobre Hidrógeno Verde de la provincia a universidades, organismos provinciales y nacionales relacionados con la energía, organizaciones ambientales e investigadores. En ese escenario, se coincide en que el mundo está comenzando a demandar un nuevo portador de energía para reemplazar el petróleo y el gas. Y el hidrógeno, como el elemento con la mayor densidad de energía, es el motor natural para esto, cuyas tecnologías están alcanzado su etapa de madurez industrial tras décadas de desarrollo científico.

Los voceros del proyecto explicaron a +e que los objetivos de corto plazo del proyecto GH2RN son completar los estudios de prefactibilidad de una planta de producción electrolítica de hidrógeno a partir de energía eólica y agua del río Negro, a través de al menos tres locaciones en distintos puntos de la provincia. En una visión de largo plazo, la provincia busca posicionarse en el desarrollo tecnológico y científico en materia de este nuevo combustible, en la industrialización de la cadena de valor y exportación de hidrógeno verde, y la visibilización de Río Negro como plaza de inversiones extranjeras.

Además, busca reducir la huella de CO2 en la industria argentina mediante el consumo local de hidrógeno verde producido en Río Negro, generando valor agregado a los productos de exportación.

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Conocido como el combustible del futuro en el tan incipiente como irreversible proceso de transición energética, el hidrógeno es un producto de alto valor agregado y de creciente demanda a nivel global. Por eso, una vez abastecido el mercado interno, se plantea trabajar en satisfacer la demanda internacional a largo plazo, motorizada por la Comunidad Europea, Asia y Australia.

La provincia es la quinta productora de gas y petróleo de la Argentina, pero el otro gran escenario en que está embarcada es el desarrollo de las renovables, y a partir de estas en el hidrógeno verde.

A partir de la empresa provincial Eólica Rionegrina -entre cuyos accionistas se encuentran el INVAP y las transportadora eléctrica TransComahue- se realizaron en los últimos años numerosas mediciones en el territorio rionegrino para determinar los mejores escenarios eólicos.

Así surgió el parque eólica Pomona, el primero de la provincia que genera 100 Mw desde hace un año, y se permitió identificar los proyectos de los parques eólicos Idun I, La Bombilla, Los Frutales y el de Cerro Policía, para el cual se vienen realizando mediciones desde el año 2000.

Sobre esta base de desarrollo eólico, la provincia fortaleció su alianza estratégica con el Instituto Fraunhofer para explorar los mejores escenarios de generación de hidrógeno verde y la ecuación posible a partir de la disponibilidad de una serie de factores estratégicos que se combinan en la provincia como agua, vientos, transporte y puertos que permitirían un precio final competitivo.

El financiamiento para este tipo de proyectos presenta oportunidades distintas a las que se puede requerir de otras iniciativas renovables como la eólica o la fotovoltaica, dado que el hidrógeno es un recurso de alta valoración por los grandes capitales globales que requieren de una transformación energética urgente para alcanzar los objetivos al 2030 de acuerdo con los compromisos firmados en París.

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