Gas

"El combustible de transición que tenemos es el gas natural"

Marcelo Pedoja, especialista neuquino en gestión ambiental, explicó que el gas de Vaca Muerta es parte de la transición energética. "Es el combustible fósil con menor emisión de dióxido de carbono".

Marcelo Pedoja es ingeniero industrial y tiene una especialización en gestión ambiental. El joven empresario neuquino tiene 37 años y es referente del nodo Comahue de la Cámara de Empresas de Medio Ambiente de la Argentina (CEMA), que agrupa a compañías dedicadas a incorporar tecnologías para hacer sustentable la industria hidrocarburífera.

“El enfoque que hay que darle a Vaca Muerta, más allá de lo ambiental, es el de triple impacto (ambientales, sociales y económicos), en términos de desarrollo del país y nuestro posicionamiento espera los próximos 25 años y cómo transformarla en bienes y servicios, que son formas de empleo y mejoran la calidad de vida de la región”, sostuvo Pedoja a +e, quien además es gerente de JMB Ambiental, una pyme de servicios neuquina.

La Cuenca Neuquina ha desarrollado la industria del shale, donde la perforación intensiva genera impactos, no solo ambientales sino sociales, que pueden ser medidos con indicadores.

El ingeniero sostiene que la transformación de la matriz energética es un camino de ida en el mundo y que Argentina se va a adaptar a esa realidad, con la disminución de emisiones de gases de invernadero (dióxido de carbono), y Vaca Muerta ocupa un rol estratégico y de transición.

¿Por qué? Debido a la presencia del gas natural que genera menos emisiones y deja indicadores de sostenibilidad más aceptables que otros combustibles.

Gas, combustible de transición

“El combustible de transición que tenemos es el gas natural. Recordemos que la Argentina tiene el 85% de su matriz energética en combustibles fósiles, el mismo porcentaje que el mundo. Pero el gas es el combustible que menor emisiones de dióxido de carbono produce por unidad térmica, a diferencia del petróleo, el carbón y los aceites, y en Vaca Muerta hay gas”, indicó el ingeniero especializado en gestión ambiental.

Pedoja indicó que, en estos tiempos, la industria del shale tiene dos temas de análisis intensivos en la Cuenca Neuquina, que son el uso de lodos de perforación y la protección de los acuíferos de interés, donde las operadoras y los organismo de control pone especial interés ante cualquier eventualidad.

Alta regulación

“La industria del upstream en la provincia de Neuquén está muy regulada, al extremo y celosamente monitoreada por las autoridades de aplicación. Es un trabajo saludable, pero lo que me parece que lo que nos está faltando es generar los indicadores de sostenibilidad de la industria, que nos permiten dar un diagnóstico inicial, me refiero a indicadores de huella de carbono, de biodiversidad y de huella hídrica, y a la huella social también”, dijo el ingeniero.

Sostuvo que los datos de esa mediciones tienen que ser auditables, de manera que cada operadora pueda armar no solo el plan de negocios sino adaptarlo al cambio en el modelo de negocio del mundo, que exige cada vez más empresas responsables con el medioambiente.

“Acá esto no se hace por un tema meramente de responsabilidad social empresaria, sino porque el dinero que está dando vuelta en el mundo de los inversores cada vez más están conscientes de lo ambiental. Les interesa saber cuáles son estos indicadores de sostenibildiad, para poner dinero en el desarrollo de una empresa”, indicó.

Así las cosas, Pejoja indicó que hay una transición energética en marcha, donde el objetivo es generar menos emisiones.

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> Una industria con más tecnología

El ingeniero industrial sostiene que el cambio de mirada que hubo en 30 años en la provincia de Neuquén, respecto de las políticas empresariales con relación al medioambiente, es total. Hoy, directamente hay procedimientos que no pueden ejecutarse como antes.

“La industria cambió mucho en 30 años, antes por ejemplo, en cada locación hidrocarburífera había una pileta con residuos y e trasformaba en una pasivo ambiental, que durante los últimos años se ha ido saneando. Hoy ya no se perfora más de esa manera, sino que hay locaciones secas, todo se saca a las plantas de tratamiento”, dijo Pedoja.

“Antes se perforaba sin cañería guía y hoy es obligación por ley en una primera etapa e 300 metros para proteger los acuíferos de interés, que potencialmente podrían ser potables”, añadió.

Sostuvo además que Vaca Muerta va a hacia un esquema de industria “descarbonizada” en los próximos años, con cambios tecnológicos.

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