Vaca Muerta impulsó el mayor superávit energético de la historia argentina
La Bolsa de Comercio de Rosario destacó que el crecimiento de Vaca Muerta fue el principal factor detrás del mayor superávit energético de la historia argentina.
El crecimiento de Vaca Muerta volvió a reflejarse en uno de los principales indicadores de la economía argentina. La expansión de la producción de petróleo y gas no convencional permitió que la balanza energética alcanzara durante el primer semestre de 2026 un superávit estimado en US$ 6.987 millones, el más alto para una primera mitad de año desde que existen registros. Así lo señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El dato confirma que la roca madre ya no solo cambió el perfil productivo del país, sino también su comercio exterior. Hoy, Vaca Muerta aporta más del 68% del petróleo y el 67% del gas producido en Argentina, una participación que explica buena parte del crecimiento exportador observado durante 2026.
La BCR proyecta, además, que este año la producción nacional de petróleo crecerá un 16%, suficiente para superar el récord histórico alcanzado en 1998. Ese incremento encuentra su principal explicación en el desarrollo de los bloques de la Cuenca Neuquina, que continúan aumentando su productividad y volumen de extracción.
La producción fue más determinante que el precio del petróleo
El informe sostiene que el desempeño exportador argentino estuvo impulsado mucho más por el crecimiento de la producción de Vaca Muerta que por la volatilidad del mercado internacional. Aunque durante el semestre el conflicto en Medio Oriente elevó temporalmente las cotizaciones del crudo, ese factor quedó relegado frente al aumento de los volúmenes exportados.
Las cifras respaldan esa conclusión. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el 79% del crecimiento de las exportaciones energéticas hasta mayo respondió al incremento de las cantidades exportadas, mientras que apenas el 21% estuvo asociado a mejores precios internacionales, de acuerdo con los datos del comercio exterior del INDEC.
Como resultado, las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 52% en el primer semestre y superaron los US$ 8.118 millones. Además, el sector ya representa más del 15% de todas las exportaciones argentinas, un nivel que no se observaba desde hace dos décadas y que constituye un máximo histórico para un primer semestre.
El cambio también se refleja en las importaciones
Mientras las exportaciones aceleraron su crecimiento, la mayor disponibilidad de petróleo y gas producidos localmente redujo la necesidad de importar combustibles. La BCR estima que las compras externas del sector caerán 29% en dólares respecto del mismo período de 2025 y alcanzarán su menor nivel desde 2007.
Ese cambio profundizó el saldo positivo de la balanza energética, que mejoró 87% frente al primer semestre del año pasado. Para la entidad, la transformación ya no responde únicamente a un contexto internacional favorable, sino al nuevo peso que adquirió Vaca Muerta dentro de la matriz energética y exportadora del país.
El próximo desafío pasa por ampliar la capacidad de exportación
La Bolsa de Comercio de Rosario considera que el crecimiento de Vaca Muerta todavía tiene margen para acelerarse. En ese sentido, identifica al oleoducto VMOS como la obra que permitirá acompañar el aumento de la producción y ampliar la capacidad exportadora desde la cuenca neuquina hacia la costa de Río Negro.
Según el informe, el ducto incorporará hacia fines de este año una capacidad adicional cercana a 190.000 barriles diarios, mientras que para mediados de 2027 podría transportar alrededor de 390.000 barriles por día. Bajo ese escenario, la entidad proyecta que las exportaciones de energía superarían los US$ 18.500 millones, consolidando el protagonismo de Vaca Muerta en el comercio exterior argentino.
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